La reciente modificación de la Carta Orgánica del BCRA, permite diagramar una política de vivienda que resuelva el acceso a las mismas en forma integral y genuina evitando una nueva frustración por el fracaso como se viene sucediendo los distintos programas
Las reservas del BCRA suman cerca de los u$s 50.000 millones, constituída por mitades con los saldos positivos de la balanza de pagos y por divisas compradas en el mercado para administrar el valor de una paridad que permita mejorar los términos de mantener un tipo de cambio alto del orden actual de $ 4,5 a 5 por dólar.
Siendo que la construcción se lleva adelante con moneda doméstica, las reservas que tiene el país, están constituidas en divisas y solo debieran ser usadas para el caso que en el futuro desarrollo del país tengamos la libertad de elegir las políticas de estado con independencia de los centros financieros internacionales y comprarle a quienes más le convengan al país.
El BCRA diariamente compra dólares en el mercado, lo que le permite sostener la paridad de la divisa en el valor elegido, actualmente alrededor de los $ 4,5 a 5 por dólar debiendo para tal operación emitir el contra-valor en pesos, que esteriliza colocando títulos de deuda Lebac o Nobac a la tasa de ese mercado, del orden del 13%
De la misma manera que una población no puede crecer si sus individuos han sido esterilizados, tampoco una economía a la que se le esterilizan los recursos de la emisión en moneda local, que surgen del contravalor de las divisas que ingresan al país por exportaciones o inversiones.
Esa esterilización de pesos crea un brutal freno al crecimiento, que debe sustituirse utilizando ese contravalor en la inversión en proyectos de desarrollo en los sectores de la economía -debidamente elegidos- que garanticen retornos de los mismos, de esta manera el egreso por intereses a pagar por las Lebac y Nobac, se convierte en un ingreso para el BCRA, lo que permitirá ofrecer a los bancos que operen en el sistema inmobiliario a tasas muy reducidas con bajas de las tasas ofrecidas a los compradores de vivienda .
Una propuesta de mi autoría acerca de un Plan para Reactivar la Construcción de Vivienda e Infraestructura plantea desarrollar en el BCRA un área específica de banca de inversión de segundo piso, un banco central de hipotecas, con la participación de toda la banca minorista -colgada del BCRA- que se haga cargo de analizar los proyectos que se le presenten, sus sujetos de crédito, absorbiendo el riesgo crediticio en el otorgamiento de los créditos y operando con esa Banca de Inversión, que generaría los modelos de mutuos y demás parámetros para hacer homogénea las hipotecas a transar y arbitraría los recursos y requerimientos.
Esta será una herramienta financiera como la que creé y desarrollé en 1984/5 con los VAVIS (Valor Vivienda) en el Banco Provincia, durante la gestión de Aldo Ferrer, que permitió canalizar el ahorro nacional a inversiones, y vincular el mercado inmobiliario con el bursátil.