El arribo de cruceros a Buenos Aires sigue creciendo. El próximo verano se marcará un nuevo récord, con 160 recaladas, un 17% más que las 137 de la temporada pasada. Sin embargo, mientras siguen trasladando más viajeros argentinos, desde la empresa italiana MSC Cruceros advierten una caída en el arribo de extranjeros por el alto costo portuario local.
Buenos Aires es muy costosa para operar. Una escala allí cuesta el triple que en Barcelona y el doble que en Santos, lo cual la torna poco competitiva, explicó el italiano Gianfranco Vago, CEO de MSC Cruceros, en una entrevista con periodistas argentinos en el marco de la Convención de Cruceros de Sudamérica Seatrade, que se realizó en San Pablo, Brasil.
Todo el sistema portuario es costoso. La hidrovía fue dragada más para permitir que buques de carga con mayor calado pudieran ingresar, los cruceros no lo necesitamos, pero nos aumentaron el peaje y pagamos mucho más que los buques de carga equivalentes, lo que nos coloca en una posición muy poco competitiva, explicó Roberto Fusaro, director General para Sudamérica de MSC Cruceros. Cuando se inauguró la nueva terminal porteña, aumentaron sin preaviso un 150% la tasa portuaria y nosotros planificamos los viajes con dos años de anticipación, criticó Vago.
Los ejecutivos explicaron que, de esta manera, los costos se encarecen y ya no resulta tan atractivo el destino para los brasileños, el principal origen de los cruceristas que arriban a la Capital argentina. Aunque a los brasileños les gusta mucho la ciudad, no pagan mucho más para ir a Buenos Aires que para el norte de Brasil. Por la ecuación económica, destinamos más capacidad de barcos al norte de Brasil que a Buenos Aires, donde esta temporada llevamos tres cruceros, mientras la pasada fueron cuatro, dijo Fusaro.
De todos modos, MSC Cruceros descarta abandonar Buenos Aires. Es un destino importante no solo por los argentinos que se embarcan, sino porque atrae turismo extranjero interesado en el país y que aportan a la economía local. Buenos Aires gusta mucho, porque salen a comer, a shows de tango, hacen excursiones y compras. Para nosotros es la París de América del Sur, no podemos dejar de ir, dijo Vago. Según la firma, los cruceristas del exterior gastan u$s 200 diarios en Buenos Aires.
El alza de costos ya tiene un impacto concreto. Este año vamos a llevar un 40% menos de brasileños a Buenos Aires, precisó Fusaro. Pero esto no desalienta la estrategia de captar a más argentinos. De hecho, al extender la temporada más meses (de noviembre a abril), MSC Cruceros trasladará un 12% más viajeros locales. Somos muy optimistas, porque a los argentinos les gustan los cruceros y crecen en pasajeros, por eso tenemos un buque especial para ellos, con gimnasio operado por Megatlón, asesoramiento en gastronomía de Martiniano Molina y donde los tripulantes hablan español, explicó Fusaro. Por ese crecimiento, la temporada 2012/2013 vamos a traer un barco más grande para el mercado argentino, el MSC Música, para 3.000 huéspedes, frente al actual MSC Ópera, de 2.000 pasajeros, precisó Vago. A futuro, los ejecutivos esperan que el negocio no caiga en la ciudad. Puede crecer, pero hay que trabajar para resolver problemas y que no suceda lo mismo que en Chile, donde el negocio cayó 40%. Hay que actuar ahora, advirtió Fusaro.
Consultados sobre la posibilidad de recalar en Mar del Plata, los ejecutivos mencionaron la importancia de realizar obras que permitan ingresar cruceros de más de 250 metros de eslora. Nuestros buques más pequeños tienen 250 metros, por eso no es hoy una opción, pero sería una alternativa interesante como escala, agregó Fusaro.