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Hace dos veranos, Casamar, el reconocido balneario de Pinamar -Avenida del Mar 3335- con años de trayectoria en la costa redefinió su estrategia. El nuevo objetivo, ser un parador 360, en el que le gente elija quedarse todo el día y donde la comodidad y el servicio sea unas de sus atracciones principales.
Así, en los últimos años, el parador se convirtió en el elegido de empresarios, políticos y celebrities, que buscan pasar sus días en la playa en un ambiente tranquilo y familiar que les ofrece todas las posibilidades: desde tener allí sus reuniones de trabajo, hasta un sector de spa.
Como fue pensado, el concepto implica ofrecer servicios y experiencias que inviten a sus clientes a comenzar el día en el balneario con un desayuno saludable o una clase de yoga y terminarlo frente al mar con una experiencia diseñada exclusivamente para ellos.
“Casamar es un parador familiar”, explicó Sol Sabella, responsable de Comunicación de Casamar. Sin embargo, también organizan eventos para jóvenes como fue el caso de la Bresh, fiesta que se realizó el 25 de enero con la presencia de Luck Ra y a la que asistieron unas 2000 personas y que tuvo una segunda edición para Carnaval.
Experiencias 24/7
Con ese objetivo el parador busca diferenciarse desde que sus clientes alquilan una de las carpas. De hecho, en Casamar solo hay 124 carpas, menos de las que se permiten tener por balneario. El objetivo, brindar a sus visitantes la mayor comodidad posible.
Así, cuando llegan son recibidos con un kit de bienvenida que incluye un bolso y un precinto con QR donde cada visitante puede consultar la agenda de actividades, y además tener asistencia personalizada.
A partir de ella puede disfrutar de las diferentes e innumerables actividades que ofrece Casa Mar para todas las edades. Mientras los chicos de 5 a 12 años tienen una carpa especialmente armada para ellos donde pueden colorear, jugar a juego de mesa e incluso armar barriletes; para los más grandes la propuesta incluye deportes y actividad física hasta experiencias gastronómicas exclusivas.
Entre ellas yoga, zumba y torneos de fútbol y de paddle para grandes y también para chicos –entre 10 y 15 años- en las canchas propias del parador que, además, cuenta con un Sport Club con funcional.
Para la hora del relax, se organizan desfiles, cata de vinos y shows. “En los Sunset Wines participan 60 personas acompañados por un sommelier que los guía en una cata de vinos”, detalla Sabella.
También hay una propuesta para el fin de fiesta con un espacio exclusivo Full abierto hasta la madrugada para poder comer una hamburguesa o un buen postre y tomar un café antes de irse a dormir.
“Nos superamos año a año y cada vez nos acompañan más marcas”, asegura la líder de Comunicación. Para el año que viene ya hay planes: un segundo piso en el demandado spa que sumará peluquería.