La inversión en la construcción inmobiliaria “en el pozo” en Punta del Este cayó alrededor de 20% entre febrero y abril de 2012 con respecto al mismo período del año anterior, según un sondeo realizado por el diario uruguayo El Observador con operadores privados, donde el 80% de los compradores de inmuebles es de origen argentino.

Según indica el diario, "la incertidumbre generada por las medidas de control de capitales implementadas por el gobierno de Cristina Fernández, desde febrero pasado, impactaron fuertemente en la decisión de los inversores".

En este sentido, se menciona que el primer obstáculo para la concreción de negocios tuvo que ver con las trabas a la salida de dólares hacia el exterior, que luego se vio acentuado por el acuerdo de intercambio de información tributaria entre Uruguay y Argentina y "la inminente aprobación de los cambios en la ley de sociedades anónimas que genera un registro de los titulares de las acciones al portador de sociedades uruguayas".

Ambos factores aumentaron el temor de lo que pueda suceder con los activos de los argentinos en Uruguay, lo que llevó a que la venta de inmuebles "se haya enlentecido", se añadió.

El alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, dijo a El Observador que existen datos concretos de "una o dos" obras detenidas, además de un enlentecimiento general de la construcción. "Se trata de un proceso lógico por la situación de incertidumbre, que se empezó a notar antes de la temporada (de verano), desde que el tema comenzó a sobrevolar".

Por su parte, el director de Planeamiento Urbano de la Intendencia Municipal de Maldonado, Julio Riella, sostuvo que el panorama estará más claro a mediados de año, pero aseguró que en materia de obras, en el primer trimestre de 2012 se aprobaron 124 mil metros cuadrados, aunque en su mayoría de gestiones que se iniciaron el año pasado. Durante 2011 el total habilitado fue de 500 mil metros cuadrados.

El especialista en negocios inmobiliarios Julio Villamide coincidió con el resto de los profesionales en que el mayor obstáculo es el problema por el que está pasando la moneda argentina con el tipo de cambio paralelo.

"Percibimos una disminución del interés y se lo atribuimos a la devaluación implícita de la moneda argentina y a los controles bancarios del gobierno de Cristina Fernández", dijo.

En tanto, agregó en relación al intercambio de información y al registro de titulares de acciones al portador, que si bien tienen impacto, "los argentinos siempre se adaptan por más adversas que sean las condiciones", aunque para ello lo importante es "que se conozcan las reglas de juego".