En esta noticia

Antes de tirar la cáscara del plátano a la basura, vale la pena saber que puede tener una segunda vida. Combinada con bicarbonato de sodio, se convirtió en un truco casero popular para la limpieza, la jardinería y la desodorización del hogar.

No es una solución milagrosa, pero sí existe una explicación real detrás de por qué funciona.

¿Por qué funciona esta combinación?

Las cáscaras de plátano contienen celulosa, lignina, pectina y pequeñas cantidades de potasio, magnesio y calcio, además de antioxidantes como polifenoles y flavonoides. Su estructura fibrosa las hace ligeramente abrasivas, mientras que su materia orgánica se descompone con facilidad.

Mezclar cáscaras de plátano con bicarbonato: por qué se recomienda y para qué se usa.Liudmila Chernetska

Una investigación publicada en la revista Food Chemistry señala que las cáscaras de plátano contienen cantidades significativas de compuestos antioxidantes, incluidos fenólicos y flavonoides, que ayudan a proteger los tejidos vegetales del daño oxidativo.

Por su parte, un estudio del Journal of Environmental Management exploró estas cáscaras como biosorbentes de bajo coste capaces de unir ciertos metales pesados del agua, gracias a los grupos funcionales presentes en su celulosa y pectina.

El bicarbonato, con un pH cercano a 8,3, es conocido por neutralizar sustancias ácidas, absorber olores y actuar como limpiador suave. Juntos, la cáscara aporta fibra y humedad, y el bicarbonato suma poder desodorizante y abrasivo leve.

¿Para qué se usa esta mezcla?

  • Limpieza: con las cáscaras picadas y bicarbonato se forma una pasta que puede aplicarse con un paño suave sobre fregaderos de acero inoxidable, superficies cerámicas o herramientas de jardín, enjuagando y secando después con un paño limpio.
  • Compostaje: la cáscara mezclada con bicarbonato puede sumarse al compost, ya que aporta materia orgánica, potasio, magnesio y minerales, mientras el bicarbonato ayuda a reducir olores ácidos durante el proceso.
  • Desodorizante: las cáscaras secas y molidas, combinadas con bicarbonato, pueden colocarse en un recipiente abierto dentro de cubos de basura o armarios para reducir olores de forma temporal.

Para preparar la pasta, se recomienda usar entre 3 y 5 cáscaras de plátano picadas finamente, mezcladas con 1 o 2 cucharaditas de bicarbonato, hasta lograr una consistencia espesa.

Se aconseja evitar aplicar esta mezcla sobre superficies porosas como mármol o granito, ya que el bicarbonato puede dañar el acabado con el tiempo. También se recomienda usar guantes durante la preparación y aplicación para evitar reacciones en la piel.