

Dormir en pareja suele asociarse con el afecto, pero la ciencia del descanso pone en duda los beneficios de la cercanía física extrema. Aunque las posturas románticas son comunes, expertos advierten que podrían ser el principal enemigo de un despertar reparador.
Juan Nattex, reconocido especialista en descanso, ha generado polémica al desmitificar la idea de que dormir entrelazados sea saludable. Según el experto, esta práctica interrumpe los ciclos naturales del organismo necesarios para una recuperación total.
Cuál es el impacto negativo de dormir abrazado a la pareja en el sueño profundo
La principal razón para evitar el contacto constante radica en la movilidad nocturna de cada individuo. “Dormir abrazando a tu pareja es lo peor que puedes hacer si quieres descansar bien”, afirmó contundentemente Nattex a través de sus canales oficiales.

El especialista sostiene que, al movernos inconscientemente, afectamos directamente el descanso del otro. Esta dinámica impide alcanzar o mantener el sueño profundo, provocando microdespertares que deterioran la salud cognitiva a largo plazo.
Otro factor determinante es la termorregulación, un proceso biológico clave para conciliar el sueño. El contacto físico prolongado eleva la temperatura corporal, lo que dificulta que el cuerpo entre en las fases más profundas de desconexión.
Nattex explica que “ese movimiento influye en el descanso del otro”, pero el calor compartido también actúa como un estimulante que mantiene el cerebro en alerta. La rigidez muscular y la falta de espacio terminan por consolidar un descanso superficial y deficiente.
Cuáles son las alternativas para un descanso de calidad
Para quienes no desean renunciar a la vida en pareja, la solución no es la distancia emocional, sino la independencia de lechos. El experto sugiere utilizar camas de gran tamaño que permitan a cada persona moverse con total libertad sin afectar al compañero.
Como recomendación final, se sugiere mantener el contacto físico antes de dormir y soltarse justo al momento de conciliar el sueño. Priorizar la comodidad individual garantiza que ambos despierten con energía, protegiendo tanto la salud como la armonía de la relación.















