Tapi apostó por transformar el sistema de pagos en México más allá del efectivo tras anunciar una ronda de inversión Serie B por u$s 27 millones, liderada por Kaszek, con la que buscó consolidarse como una red interoperable que conectara al mundo físico y digital, afirmó Tomás Mindlin, CEO y cofundador de la compañía.
La fintech alcanzó la rentabilidad en 2025 y con esta ronda superó los u$s 60 millones recaudados desde su fundación en 2022. Actualmente, procesó más de 250 millones de transacciones al año, por un volumen superior a u$s 6 mil millones, y conectó a más de 20 mil empresas de servicios y 70 mil puntos físicos en cinco países, con un foco estratégico puesto en México.
Infraestructura base para un mercado dominado por el efectivo
En un contexto donde más del 80% de las transacciones en México todavía se realizan en efectivo, Mindlin explicó que el objetivo de Tapi no fue competir con bancos o billeteras digitales, sino convertirse en la infraestructura sobre la que opere todo el ecosistema.
“México vive un momento de transformación acelerada donde la consolidación es natural, pero la oportunidad sigue siendo enorme debido a la baja digitalización. Con esta Serie B, el papel de tapi es claro: somos la infraestructura base e interoperable del sistema”, señaló.
El directivo agregó que la estrategia de la compañía fue tender un puente entre el mundo físico y digital.
“No buscamos desplazar a otros, sino potenciar a toda la industria financiera y de retail. Queremos que cualquier entidad, desde un banco global hasta una financiera regional o un colegio, use nuestra red como su estándar de cobro”, dijo.
Hoy, la infraestructura de Tapi fue elegida por instituciones financieras como Nubank, Mercado Pago, Santander, Banamex y HSBC, y se integró con redes físicas como OXXO, Walmart, 7-Eleven y Tiendas 3B.
Crecimiento acelerado con rentabilidad
El crecimiento de la fintech estuvo acompañado de disciplina operativa y eficiencia. Mindlin explicó que el hito de la rentabilidad alcanzado en 2025 respondió a una combinación de foco estratégico y ejecución.
“Decidimos atacar un punto de dolor específico: la fricción en los pagos recurrentes”, afirmó.
De acuerdo con el CEO, Tapi multiplicó por 30 su volumen de transacciones manteniendo el mismo equipo de 90 personas que hace dos años.
“Esa eficiencia, sumada a un modelo de integración ‘llave en mano’ que nos permite trabajar con casi todos los bancos y los retailers más grandes de México, es lo que nos permitió escalar sin disparar los costos”, sostuvo.
Arcus y los retos regulatorios
La adquisición de los activos de Arcus de Mastercard fortaleció la red de depósitos y pagos en efectivo de la compañía y amplió su cobertura nacional. Mindlin señaló que esta integración permitió a tapi consolidar una infraestructura robusta de cash-in a nivel nacional, combinada con integraciones bancarias y capacidades de agregación.
En materia regulatoria, reconoció que el sector enfrenta nuevos retos conforme avanza la digitalización y el open finance, aunque consideró que estos cambios representan una mejora estructural.
“Algunas integraciones requieren nuevas aprobaciones regulatorias cuando las fintechs se convierten en bancos, pero lo vemos como una mejora. El gran desafío sigue siendo reducir el uso de efectivo”, advirtió.
PyMES y cobros recurrentes, el motor del cambio
Uno de los principales ejes de crecimiento de la empresa fue tapipay, su plataforma de recaudación enfocada en PyMES y compañías con cobros recurrentes. Según Mindlin, en México se observó un cambio estructural en la forma en que las empresas administraron su liquidez.
“Miles de empresas operaban con procesos manuales o informales. Con tapipay, la administración de liquidez ya no depende de una sucursal bancaria física, sino de una plataforma híbrida”, explicó.
La solución permitió a las empresas cobrar por transferencia, tarjeta o en cualquiera de los más de 70 mil puntos físicos conectados a la red, sin depender de múltiples proveedores bancarios, lo que destrabó una demanda contenida por servicios financieros digitales.
Crecer sin competir con los clientes
Con grandes bancos, billeteras digitales y retailers utilizando su infraestructura, Tapi apostó por un modelo de crecimiento que evitó la competencia directa con sus propios clientes.
“Nuestro modelo está diseñado para ser el orquestador invisible. Ellos se enfocan en su relación con el usuario final y nosotros resolvemos la complejidad de la red de pagos y depósitos”, afirmó Mindlin.
Actualmente, la compañía procesó alrededor de 25 millones de pagos mensuales y se fijó como meta triplicar ese volumen, apoyada en la digitalización de sectores que aún dependen del efectivo y de procesos manuales.