

La empresa de panificación Rifel busca superar las 135,000 toneladas anuales de producción con una inversión de u$s 100 millones de dólares en Querétaro, donde inauguró su segunda planta. El proyecto, que se desarrollará en tres etapas hasta 2030, también contempla ampliar su plantilla laboral a más de 1,500 empleos directos y fortalecer su capacidad para atender mercados de México, Estados Unidos y Centroamérica.
El proyecto también busca ampliar la capacidad de respuesta de la empresa ante la demanda de sus clientes. Rifel fabrica productos de panificación para marcas propias de cadenas comerciales y marcas comerciales, un segmento en el que la disponibilidad de producción y la rapidez para desarrollar nuevos productos son parte de la competencia por contratos con retailers.
“Avanzamos en la instalación de dos líneas adicionales que nos permitirán desarrollar nuevos productos en menor tiempo, agilizar lanzamientos y acompañar el crecimiento de marcas propias y comerciales con mayor disponibilidad y capacidad de respuesta”, explicó Dimitri Rifel Auvert, director comercial durante la inauguración de la nueva planta de producción.
La nueva instalación comprende 22,411 metros cuadrados, lo que le permitirá triplicar su capacidad instalada y superar las 135,000 toneladas anuales de producción, de acuerdo con información de la compañía.
La primera línea de producción ya está en operación, mientras que Rifel trabaja en la instalación de otras dos. La ampliación también contempla el desarrollo de un centro de distribución para acompañar el crecimiento de sus operaciones.

“Esta planta representa una nueva etapa para Rifel y una apuesta por el talento mexicano, la innovación y la confianza que nuestros clientes han depositado en la compañía”, dijo David Rifel Auvert, director de administración y finanzas y presidente del Consejo de Administración.
La expansión tendrá un impacto en la plantilla laboral. Pasará de los actuales 700 colaboradores directos a los 1,500 hacia 2030, además de generar alrededor de 1,600 empleos indirectos en actividades de proveeduría, logística y servicios.

Una planta automatizada y robotizada
La nueva infraestructura incorpora automatización, sistemas robotizados y equipos de fabricantes de Estados Unidos, Europa y Asia. Según Eduardo Sánchez, director de operaciones de Rifel, la tecnología permitirá integrar nuevas líneas, agilizar cambios de formato y mantener la consistencia de los productos a mayor escala.
La ubicación en Querétaro responde a su infraestructura industrial, conectividad y cercanía con centros de consumo. Desde el estado, la compañía busca ampliar su cobertura nacional y desarrollar oportunidades de exportación hacia Estados Unidos y Centroamérica.
Rifel cuenta con más de 20 años de experiencia y una década de operaciones en México. Sus procesos productivos están respaldados por la certificación internacional SQF y evaluaciones SMETA, de acuerdo con la empresa.
La inversión se suma a los proyectos industriales que buscan ampliar la capacidad manufacturera en Querétaro. Para Rifel, el reto será convertir la nueva infraestructura en mayor volumen de producción, nuevos contratos y crecimiento sostenido de su operación durante los próximos cuatro años.
















