Los mercados emergentes están captando mayores flujos de inversión ante el nuevo ciclo alcista de commodities y demanda tecnológica impulsada por inteligencia artificial, dijo Benjamín Souza, managing director de Estrategia de Inversión para América Latina en BlackRock.
En entrevista con El Cronista, el estratega de la mayor administradora de fondos a nivel mundial, los países productores de metales, energía y componentes especializados para IA están siendo favorecidos dentro de los portafolios globales.
En el caso de México, señaló que el país ocupa una posición intermedia dentro de este entorno. Aunque destacó que el alza en el petróleo beneficia parcialmente las finanzas públicas, el impacto se modera por la dependencia de importaciones de combustibles refinados.
No obstante, dijo que México mantiene una exposición favorable a través de la producción de cobre, acero y otros materiales industriales, además de que el mercado bursátil local ha sido impulsado por emisoras vinculadas a commodities, como Grupo México, que acumula un retorno superior a 22% en lo que va del año.
La firma añadió que los ETFs enfocados en mercados emergentes han registrado algunos de los mayores flujos recientes, impulsados por exposición tanto a commodities como a cadenas de suministro relacionadas con inteligencia artificial.
BlackRock y la IA
La visión de la gestora de fondos refiere que las tensiones entre EE.UU. e Irán han provocado un entorno de ganadores y perdedores dentro de los mercados globales, donde economías importadoras de energía y alimentos, como India, enfrentan mayores presiones y países exportadores de petróleo, metales y commodities están viendo mejoras en sus perspectivas.
En ese contexto, Souza considera que el mercado estadounidense mantiene ventajas estructurales debido a su posición como exportador neto de energía y al fuerte ritmo de inversión asociado con inteligencia artificial.
La firma estimó que las grandes compañías tecnológicas planean invertir más de u$s700,000 millones este año en infraestructura para IA, principalmente en centros de datos, semiconductores y capacidad energética, casi el doble frente a los cerca de 380,000 millones del año previo.
Ese gasto está beneficiando no solo a fabricantes de chips como NVIDIA, sino también a productores de cobre, acero, aluminio, cemento y otros materiales utilizados en infraestructura tecnológica.
“Los metales industriales están subiendo doble dígito”, señaló Souza. “Parte importante de esta inversión termina reflejándose en demanda por cobre, acero, aluminio y energía”.
Aunque a inicios del año, las dudas sobre el desempeño de la IA rondaron al mercado. El directivo de BlackRock dijo se han disipado ante la rentabilidad que han reportado, luego de que compañías tecnológicas comenzaran a mostrar ingresos tangibles derivados de estas inversiones.
Como ejemplo, mencionó que el negocio de inteligencia artificial empresarial de Alphabet ya genera ingresos anuales cercanos a u$s 60,000 millones, lo que ha ayudado a validar el retorno financiero de los centros de datos construidos en años recientes.
Añadió que el financiamiento de estas inversiones también ha tranquilizado a los inversionistas, debido a que gran parte del gasto está siendo cubierto con flujo operativo y no mediante deuda agresiva.