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La intención de reactivar el Mercado Mexicano de Derivados (MexDer) mediante nuevos contratos de futuros y opciones sobre acciones de baja bursatilidad enfrenta un obstáculo estructural: la falta de liquidez, infraestructura e interés por parte de los principales participantes del mercado, advirtieron analistas.

Recientemente, directivos de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) anunciaron que en las próximas semanas estarán disponibles contratos sobre emisoras como Médica Sur, Rotoplas y Ollamani —popularmente conocida como Águilas— como parte de una estrategia para ampliar la oferta de instrumentos locales.

Sin embargo, especialistas consideraron que estos derivados difícilmente detonarán la actividad del MexDer si están ligados a acciones con poca operación en el mercado de capitales, también conocidas como de baja bursatilidad.

“No le veo beneficio. Ya existen algunas opciones sobre acciones y tampoco tienen mucho volumen”, dijo Jacobo Rodríguez, analista financiero independiente.

¿Qué son los futuros y opciones?

Los futuros y opciones son instrumentos derivados que permiten apostar o cubrirse ante movimientos de precio de un activo.

Juan Carlos Cruz Tapia, fundador de México Financiero, explicó que un contrato de futuros permite fijar un precio para una fecha futura y obliga a las partes a cumplir la operación al vencimiento.

“La relevancia aquí es que en el contrato de futuro existe la obligación de honrar al vencimiento, aunque si se quiere cerrar la posición antes puede hacerse a través de una postura contraria”, explicó.

En el caso de las opciones, el inversionista paga una prima para tener el derecho —pero no la obligación— de comprar o vender un activo.

“Los futuros son un matrimonio, te aguantas a las duras y a las maduras; mientras que las opciones son como una cita: si no te gusta, pagas la cuenta y te vas”, ejemplificó.

La operación de estos instrumentos depende directamente del movimiento del activo subyacente. En este caso, si las acciones tienen poca liquidez, el riesgo es que los futuros y opciones también registren baja operación.

Menos participación en el MexDer

Para Rodríguez, el problema del mercado de derivados en México no es únicamente la falta de instrumentos, sino la caída en la participación durante los últimos años.

“Hubo una época en la que sí vimos crecimiento, pero la realidad es que la tendencia ha sido a la baja”, añadió.

Datos de la BMV muestran que marzo ha sido uno de los meses con mejor volumen en el MexDer con un total de 2.2 millones de contratos en futuros, en tanto que las opciones cifraron los 23,100 contratos.

Actualmente, la bolsa de derivados local concentra la mayor parte de su operación en contratos ligados al tipo de cambio, tasas de interés e índices bursátiles, instrumentos que, según el analista, todavía tienen espacio para crecer como herramientas de cobertura.

Casas de bolsa sin infraestructura

A ello se suma el bajo involucramiento de intermediarios financieros y casas de bolsa, lo que limita la profundidad y liquidez del mercado.

“El público inversionista tiene una actitud de distancia y desinterés hacia este mercado, consecuencia lógica del desinterés que ellos mismos tienen”, dijo Cipatli Jiménez, analista bursátil independiente.

“No pueden esperar que mágicamente nos acerquemos a operar derivados mexicanos si los principales participantes del mercado son los primeros desinteresados”, agregó.

Para el analista, la limitada infraestructura que ofrecen representa un freno para el crecimiento del MexDer. Aunque cada vez más casas de bolsa ofrecen plataformas móviles para comprar y vender acciones, todavía son pocas las que permiten operar derivados.

“Cada vez más casas de bolsa han abierto plataformas móviles desde el celular en donde puedes comprar y vender acciones, pero no existen tantas en las que puedes operar derivados en MexDer”, dijo previamente José Miguel de Dios, director general del MexDer.

De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), al cierre de marzo existían 25.2 millones de cuentas de inversión en México, de las cuales 96.5% se concentran en GBM.

“Las casas de bolsa no proveen plataformas profesionales, sólo plataformas con muchos colores, pero vacías en términos de ejecución”, señaló Jiménez.

Bajo este contexto, el Grupo Bolsa Mexicana de Valores busca acercar a los inversionistas hacia este tipo de instrumentos. En abril, anunciaron el lanzamiento del Desafío MexDer, un simulador que permitirá a estudiantes y participantes operar futuros y opciones con capital virtual.