

Con el reciente ataque estadounidense a Venezuela y el anuncio de Donald Trump de aumentar el presupuesto militar a 1.5 billones de dólares para 2027, América Latina enfrenta un escenario geopolítico sin precedentes. En este contexto de tensión regional, Brasil se consolida como el único país del continente con capacidad real de resistencia ante una eventual expansión militar de Washington.
La potencia sudamericana ocupa el puesto 11 en el ranking global de poder militar, superando a naciones como Alemania, Irán y Australia. Esta posición no responde únicamente al tamaño de sus fuerzas armadas, sino a décadas de inversión sostenida en modernización tecnológica, autonomía industrial y capacidad de disuasión estratégica que ningún otro país latinoamericano puede igualar.
Cuál es el poderío militar brasileño en cifras contundentes
Brasil cuenta con más de 376,000 efectivos militares activos y reservas que superan el millón de personas, conformando la fuerza armada más numerosa de América Latina. Su presupuesto anual de defensa alcanza aproximadamente 22,900 millones de dólares, la cifra más alta del continente, que permite sostener operaciones permanentes en territorios estratégicos como la Amazonía y el Atlántico Sur.

La estructura operativa brasileña incluye más de 2,200 vehículos blindados, una flota aérea en renovación con cazas Gripen E/F de última generación y el avión de transporte táctico KC-390 Millennium. Además, la Marina desarrolla el submarino nuclear Álvaro Alberto, el primero de su tipo en la región, que marcará un hito tecnológico al completarse y colocará a Brasil en el exclusivo grupo de naciones con propulsión nuclear naval.
Cuál es la verdadera ventaja estratégica de Brasil frente a Trump
A diferencia de México, Argentina o Colombia, Brasil ha desarrollado una industria de defensa completamente autónoma capaz de diseñar y fabricar armamento avanzado sin depender de proveedores extranjeros. La empresa aeronáutica Embraer produce el KC-390 Millennium utilizado por múltiples países, mientras la industria bélica nacional fabrica drones de vigilancia, sistemas de misiles, radares y vehículos blindados con estándares internacionales.
Aproximadamente el 7.4% del presupuesto de defensa se destina a investigación, desarrollo y producción nacional, reduciendo la vulnerabilidad ante posibles embargos o bloqueos externos. Esta autonomía tecnológica permite al país mantener sus sistemas operativos funcionando en cualquier escenario de conflicto, sin necesidad de aprobación o suministros de Washington.
Mientras Argentina admite limitaciones logísticas severas que le impedirían siquiera participar en operaciones navales del Caribe, Brasil mantiene control efectivo sobre una de las regiones más extensas del planeta. Su capacidad de proyección de poder incluye presencia en misiones de paz de la ONU y participación activa en foros de defensa hemisféricos.
El análisis del Global Firepower Index 2025 otorga a Brasil un puntaje PwrIndx de 0.2415, donde un valor cercano a 0.0000 se considera perfecto. Esta métrica consolida al gigante sudamericano en su mejor posición desde 2019 y lo coloca como el único actor latinoamericano con capacidad real de disuasión estratégica frente a las ambiciones expansionistas de Trump.
Con Washington intensificando su presencia militar en la región bajo la lógica de “paz mediante la fuerza” y prometiendo el “ejército soñado”, Brasil representa el principal contrapeso militar del hemisferio. Su combinación única de personal, presupuesto, tecnología propia y autonomía estratégica lo convierte en la única nación latinoamericana capaz de defender efectivamente su soberanía ante una eventual ofensiva estadounidense.















