La Presa de las Tres Gargantas, en China, volvió a quedar en el centro de atención por un fenómeno inusual gracias a su enorme capacidad de almacenamiento de agua puede ralentizar la rotación de la Tierra.
La central hidroeléctrica, considerada la más grande del mundo, puede retener hasta 40 kilómetros cúbicos de agua. Según explicó el geofísico Benjamin Fong Chao, del Centro Goddard de la NASA, esa masa altera la distribución del planeta y modifica su eje de rotación.
Confirmado por la NASA: el día puede durar más de 24 horas gracias a la megpresa china
El efecto, aunque mínimo, puede ralentizar levemente la rotación de la Tierra, al punto de extender la duración del día en 0,06 microsegundos.
El principio físico detrás del fenómeno
Los científicos explican este comportamiento a través del llamado momento de inercia. El mecanismo funciona de manera similar al de un patinador artístico: cuando la masa se aleja del eje de giro, la rotación se vuelve más lenta.
En este caso, el enorme volumen de agua almacenado por la presa genera una redistribución suficiente para producir un cambio medible en la velocidad de rotación terrestre.
Otros fenómenos que también alteran el planeta
La NASA señaló que el caso de las Tres Gargantas no es único. Entre 1993 y 2010, la extracción masiva de agua subterránea desplazó el eje de rotación terrestre 80 centímetros hacia el este.
El derretimiento de los casquetes polares también influye en este fenómeno al mover grandes masas de agua hacia el ecuador.
Aun así, el impacto de la presa es menor al provocado por grandes terremotos. El tsunami de Indonesia de 2004, por ejemplo, aceleró la rotación terrestre y redujo la duración del día en 2,68 microsegundos, más de 40 veces el efecto atribuido a la obra china.
Pese a que se trata de variaciones mínimas, el caso demuestra que las grandes obras humanas pueden influir en los equilibrios físicos del planeta a una escala antes asociada únicamente a procesos geológicos.