A partir de 2026, volar dentro de Estados Unidos tendrá una nueva condición para quienes no cuenten con una identificación aceptada por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
Aunque el requisito de la REAL ID ya está vigente desde mayo de 2025 para vuelos domésticos y acceso a ciertas instalaciones federales, desde el 1 de febrero de 2026 los pasajeros mayores de 18 años que no presenten una identificación compatible deberán usar un proceso alternativo de verificación de identidad.
¿Qué implica la tarjeta REAL ID?
La REAL ID es una identificación estatal que cumple con estándares federales de seguridad establecidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Aunque cada estado emite su propio diseño, todos deben seguir controles de verificación de identidad y residencia.
El documento se reconoce por una estrella en la parte superior de la licencia o tarjeta de identificación, aunque el diseño puede variar según el estado. Su implementación estaba prevista originalmente años atrás, pero fue postergada en varias ocasiones hasta que comenzó a exigirse en aeropuertos el 7 de mayo de 2025.
A partir del 1 de febrero de 2026, quienes no presenten una REAL ID u otra identificación aceptada por la TSA podrán pagar una tarifa de 45 dólares para someterse al proceso TSA ConfirmID, una verificación alternativa de identidad. El pago permite iniciar esa revisión, pero no garantiza automáticamente el acceso al área segura si la identidad no puede ser confirmada.
¿Cuál es el proceso para obtener la REAL ID?
El trámite debe realizarse en una oficina del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) correspondiente al estado de residencia. En general, se solicitan documentos que acrediten identidad, número de Seguro Social, domicilio y estatus legal en Estados Unidos.
La REAL ID será exigida para mayores de 18 años que vuelen dentro del país o necesiten ingresar a ciertas instalaciones federales o plantas nucleares, salvo que presenten otro documento aceptado por la TSA, como pasaporte estadounidense, tarjeta de pasaporte, tarjeta de residente permanente, identificación militar u otras credenciales válidas.
Los menores de 18 años no necesitan presentar identificación propia cuando viajan acompañados por un adulto dentro de Estados Unidos.