Las ventas de casas usadas en Estados Unidos subieron en junio a su mayor ritmo en casi nueve años y medio, y el número de personas que pidió ayuda por desempleo bajó la semana pasada, señales que apuntan a la fortaleza de la economía. "La economía tiene un buen desempeño y está capeando la turbulencia global", afirmó Thomas Costerg, economista de Standard Chartered Bank, en Nueva York.

La comercialización de viviendas usadas creció 1,1%, a una tasa anual de 5,57 millones de unidades, su nivel más alto desde febrero del 2007.

Junio fue el cuarto mes seguido de incrementos y deja al indicador con un avance de 3% respecto al mismo mes del año pasado. Las ventas fueron impulsadas por compradores de una primera vivienda.