Rusia instó hoy a la comunidad internacional a apoyar el inicio de un proceso político entre el gobierno venezolano y la oposición en Noruega para tratar de resolver la crisis en el país, y pidió que el diálogo se haga sin la imposición de ultimátum al Ejecutivo de Nicolás Maduro.
"Instamos a todos los países involucrados en la situación venezolana a apoyar el inicio del proceso político a través de negociaciones de las principales fuerzas de este país, sin imponer demandas de ultimátum al Gobierno venezolano , señaló el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, dirigido por Sergei Lavrov.
"Por nuestra parte estamos dispuestos a proporcionar la asistencia necesaria para dicho diálogo, si así lo solicitan los participantes", agregó.
Moscú volvió a expresar su "rechazo categórico a cualquier idea que permita la posibilidad de una intervención externa por la fuerza en los asuntos de este país amigo".
Rusia es, junto a China, Turquía y Cuba, aliado del gobierno de Maduro frente a EE.UU. y la mayoría de los países europeos, que respaldan al líder opositor y presidente encargado, Juan Guaidó.
En ese sentido, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó hoy que La Habana alentará todo proceso de diálogo que promueva unos "acuerdos absolutamente soberanos" entre venezolanos para solucionar la crisis en el país andino.
"Cuba apoyará cualquier iniciativa dirigida a promover el diálogo respetuoso basado en la igualdad soberana, con estricto apego a los principios del derecho internacional, en particular el no uso, ni la amenaza del uso de la fuerza, la no injerencia y la no intervención en los asuntos internos de los Estados", señaló Rodríguez en una rueda de prensa conjunta con su homólogo ruso, Sergéi Lavrov.
El sábado pasado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega informó que los representantes del Gobierno de Nicolás Maduro y de la oposición regresan a Oslo esta semana -partieron el mismo sábado de Venezuela-, tras los encuentros preliminares hace dos semanas para entablar un diálogo político entre ambas partes.
Desde enero, Venezuela atraviesa un empeoramiento de la tensión política cuando Maduro juró un nuevo mandato de seis años tras ganar unas elecciones que fueron tachadas de fraudulentas por la oposición.
En respuesta, el jefe del Parlamento Juan Guaidó se proclamó como presidente interino y recibió el apoyo y reconocimiento de más de 50 países. Desde entonces, el conflicto político escaló y países como Noruega buscan impulsar mecanismos para encontrar una solución negociada.
El pasado 17 de mayo las autoridades noruegas confirmaron su papel mediador en una fase inicial para entablar un diálogo político entre el Gobierno venezolano y la oposición.