El momento del mate, ya sea a la mañana o a la tarde, casi siempre invita a acompañarlo con algo dulce. El problema es que no siempre esa elección es la más saludable. Sin embargo, hay preparaciones que logran ese equilibrio entre rico y nutritivo, y este budín de naranja sin harina convencional ni azúcar refinada es una de ellas.
La combinación del cítrico con ingredientes naturales lo convierte en una alternativa accesible para quienes cuidan su alimentación, tienen celiaquía o simplemente quieren salir de la rutina sin caer en ultraprocesados. Lo mejor: todos los ingredientes se consiguen fácilmente en cualquier super o dietética.
Ingredientes
- 2 naranjas (una para la ralladura, otra para el jugo)
- 3 huevos grandes
- 1 taza de harina de avena o de almendras (se puede hacer en casa licuando avena)
- ½ taza de endulzante natural (eritritol, stevia o azúcar de coco, según preferencia)
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, pero suma mucho al aroma)
Paso a paso
1. Preparar las naranjas. Lavarlas bien antes de usarlas. Rallar la cáscara de una y exprimir ambas para obtener aproximadamente una taza de jugo. Retirar las semillas para evitar el amargor.
2. Batir los huevos con el jugo. En un bol amplio, batir los huevos hasta integrarlos. Incorporar el jugo de naranja y la ralladura, mezclando con movimientos suaves y envolventes.
3. Sumar los secos. En un recipiente aparte, unir la harina de avena, el polvo de hornear y el endulzante. Agregar de a poco esta mezcla a la preparación líquida, revolviendo para que no queden grumos. Se puede hacer a mano o con batidora eléctrica.
4. Aromatizar. Si se opta por el extracto de vainilla, este es el momento de incorporarlo y mezclar bien.
5. Preparar el molde. Enmantecar o usar spray desmoldante. También puede forrarse con papel manteca para facilitar el desmolde. Volcar la mezcla y emparejar la superficie.
6. Hornear. Con el horno precalentado a 180°, llevar el molde y cocinar entre 40 y 45 minutos. Para saber si está listo, pinchar el centro con un palillo: si sale limpio, ya puede sacarse. Un dato importante: no abrir el horno antes de los 35 minutos para que no se baje.
7. Enfriar. Dejar reposar en el molde unos 10 minutos, desmoldar y terminar de enfriar sobre una rejilla antes de cortar.
Por qué es una buena opción
Al prescindir de la harina de trigo y el azúcar refinada, este budín resulta apto para personas con celiaquía y para quienes siguen planes alimentarios bajos en calorías. La naranja aporta fibra, vitaminas y antioxidantes, mientras que su bajo índice glucémico ayuda a mantener los niveles de energía estables y facilita la digestión.
Además, admite variaciones: se pueden sumar nueces, semillas de chía o frutas secas a la masa antes de hornear para darle más textura y sabor. Guardado en un recipiente hermético en la heladera, se mantiene en buen estado hasta tres días. También puede congelarse en porciones individuales para tener siempre algo saludable a mano.