Un nuevo episodio que involucra a un menor y un arma de fuego volvió a sacudir a la comunidad educativa y a encender las alarmas sobre esta problemática en entornos escolares. El estremecedor hecho ocurrió en el interior de una institución académica de nivel inicial, donde la rutina diaria de juegos y aprendizaje se vio repentinamente interrumpida por un hallazgo tan peligroso como insólito.
La situación dejó en evidencia el grave riesgo al que estuvieron expuestos tanto los alumnos como las docentes del establecimiento. La conmoción se apoderó rápidamente de los directivos y del personal docente, quienes debieron actuar con extrema cautela y celeridad para resguardar la integridad física de todos los niños presentes en el aula.
Un arma adentro de una cartuchera
El episodio se desencadenó durante el turno mañana, cuando una docente les pidió a sus alumnos que sacaran los materiales de trabajo para dar inicio a una actividad escolar.
En ese momento, un nene de 4 años abrió su bolso e intentó tomar sus útiles, dejando al descubierto el elemento que llevaba oculto entre sus pertenencias. Al acercarse para asistirlo, la maestra descubrió con asombro que dentro de la cartuchera escolar no solo había lápices y crayones, sino también un revólver calibre .38 cargado.
Tras el impacto inicial, la docente mantuvo la calma, retiró el objeto del alcance del menor sin generar pánico en la sala y dio aviso inmediato a la dirección para activar los protocolos de emergencia.
La investigación y el rol de las autoridades
Minutos después del llamado al 911, efectivos de la policía y de las fuerzas de seguridad locales se hicieron presentes en el colegio para secuestrar el arma y realizar los peritajes correspondientes. Así, se confirmó que el revólver se encontraba apto para el disparo y con proyectiles en su tambor, lo que elevó la gravedad del cuadro.
La causa quedó bajo la órbita de la Justicia de Menores y el Ministerio Público Fiscal, organismos que abrieron una investigación para determinar la procedencia del arma y la responsabilidad de los adultos a cargo del niño.
Mientras se toman declaraciones al entorno familiar y se evalúan posibles imputaciones por la falta de cuidado y la tenencia irregular del armamento, un equipo interdisciplinario brindará asistencia psicológica tanto al niño como a su comunidad educativa.