Leandro Cabo Guillot, el novio de la fallecida modelo Jazmín De Grazia, admitió hoy que la joven estaba “con tratamiento psiquiátrico” y que “tomaba pastillas para dormir”, mientras la recordó como “una persona brillante, atormentada y exigente con ella misma”.

Cabo Guillot rompió el silencio esta mañana después de la muerte de De Grazia, ocurrida el domingo pasado en su departamento del barrio porteño de Recoleta, y detalló que ese día, la modelo y periodista lo llamó por teléfono a él, comentándole que “se sentía mal”.

“Era muy exigente con ella misma, ella tenía que dar todo. Era atormentada, no se la veía correctamente. Haber perdido su trabajo en el programa televisivo ’Duro de Domar’ fue muy difícil”, apuntó el novio de De Grazia durante una entrevista en radio La Red.

Cabo Guillot, quien tiene una agencia de comunicaciones y productora, aseveró que la modelo de 27 años “era una persona increíble”.

“La amé con locura, siempre estuve con ella, la cuidé, este fin de semana por trabajo no nos vimos desde el jueves y viernes pasado. Se quedó a dormir en su casa, pero hablamos todo el tiempo, y cuando me llamó, no llegué a poder cuidarla”, se lamentó el empresario de 36 años.

Al ser consultado sobre la relación que su pareja tenía con las drogas, ya que en el departamento de la modelo se encontró cocaína, su novio sólo respondió: “Jazmín estaba con tratamiento psiquiátrico, tomaba pastillas para dormir, le costaba mucho dormir, eso es lo que me consta”.

“Jazmín era una persona brillante y atormentada por ella misma, por su cabeza, su exigencia. Su manera de encarar con exigencia el mundo la hacía que ella tuviera que demostrarse a ella misma y a todos”, recalcó Cabo Guillot.

Luego añadió que la modelo “era una persona que iba mucho más rápido y sufría con muchas cosas, y no podía dejar de lado sus códigos”.

“Era admirable, conmigo fue una persona sensible, cariñosa. Quedé devastado, yo la cuidé mucho”, puntualizó el hombre, quien recordó que De Grazia “prefería comer arroz o morirse de hambre, antes de traicionarse a ella, a los valores de su papá y a los de su familia”.

Cabo Guillot dijo que el domingo pasado, cuando se produjo la muerte de la modelo, ella lo llamó a “las 17 o 18 hs”.

“Me dijo ‘¿Mi amor, podés venir a casa? Me siento mal‘”. Yo estaba durmiendo, la escuché mal, salté de la cama, subí al auto, tardé nada en llegar a su casa, 15 minutos, porque yo vivo en Palermo y ella en Recoleta”, contó.

En su relato, el empresario continuó: “Yo no tenía las llaves de su casa. Toqué el timbre entre cinco y diez minutos, no me contestaba, pateé la puerta y grité. Después vino el cerrajero, entré y no la vi, y dije ’está boluda se fue’, pero después me di vuelta y la vi en la bañera. Fue el momento más difícil de mi vida”.

De Grazia murió a causa de una “congestión y edema pulmonar y asfixia por inmersión”, entre las 15 y las 18 horas del domingo, concluyó la autopsia que se realizó en el Cuerpo Médico Forense.

En tanto, fuentes judiciales confirmaron que en el departamento de Recoleta donde vivía la modelo se encontró cocaína, un “canuto” para aspirar la droga y el medicamento Ryvotril.