Este animal es uno de los depredadores esenciales dentro del mar por ser cazadores altamente eficaces y con una evolución física que data de hace más de 400 millones de años. Sin embargo, en los próximos años podría extinguirse para siempre.
Se trata de los tiburones, una especie que domina el océano después de vivir cinco extinciones masivas en su historia. No obstante, ahora enfrenta una amenaza mucho más letal que cualquier fenómeno natural: el humano.
Los datos que alarman a los científicos sobre el tiburón
Los tiburones aparecieron en el planeta mucho antes que los dinosaurios, los bosques terrestres o incluso los primeros vertebrados con mandíbula completa.
Resistieron a catástrofes globales, cambios climáticos drásticos y extinciones que acabaron con el 90% de la vida marina en algunos casos. Sin embargo, en las últimas décadas, su población colapsó a ritmos sin precedentes.
Según un informe publicado por Marine Policy en 2013, los científicos detallaron que al menos 100 millones de estos animales mueren cada año con el fin de utilizar sus aletas para preparar la popular sopa china de aleta de tiburón.
Por su parte, un estudio de Nature de 2021 hecho por la Universidad Simon Fraser en Canadá señaló que las poblaciones de 18 especies se redujeron en un 70% desde 1970, incluyendo a tiburones martillo y de puntas blancas.
¿Cuáles son las principales causas de su extinción?
Los especialistas afirman que dentro de una década o dos, a este paso, muchas especies podrían extinguirse por completo. Entre los motivos principales de su desaparición se puede mencionar:
- Pesca industrial y palangres de largo alcance: captura masiva, donde los tiburones son objetivo o captura incidental.
- Comercio de aletas: principal motor económico (sopa de aleta de tiburón en mercados asiáticos), lo que impulsa la práctica cruel del “aleteo”, es decir, cortar la aleta y devolver el animal vivo al mar para que muera desangrado.
- Debilidad en regulaciones: acuerdos internacionales insuficientes, contrabando y falta de control en alta mar.
El negocio millonario que dirige al tiburón a su desaparición
Las aletas de tiburón son altamente cotizadas en el mercado asiático, principalmente en China y Hong Kong, debido a su plato tradicional asociado a épocas de dinastías chinas y que se hizo popular en la década de 1970-80. Su precio ronda de 100 a 300 dólares cada sopa.
La obtención de estas aletas impulsa la práctica conocida como “finning” (corte de aletas), en la que se captura al tiburón, se le extraen solo las aletas y se desecha el cuerpo al mar. Por ejemplo, un kilo de aletas puede valer de 10 a 30 veces más que el resto del cuerpo.
Este comercio ilegal ha crecido enormemente en las últimas décadas, con Perú posicionado como uno de los principales exportadores en Latinoamérica, a menudo recibiendo aletas de países vecinos como Ecuador (donde la exportación está prohibida desde 2014) para camuflarlas y reexportarlas como producto legal.
Un ejemplo reciente de la magnitud del problema ocurrió en el mar peruano en 2025, cuando autoridades peruanas y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos incautaron alrededor de 9,3 toneladas de aletas de tiburón en el Callao. De acuerdo a la agencia AFP, esta mercadería estaba valuada en más de 11-15 millones de dólares, con destino principal a China.