La limpieza de malas energías es una práctica espiritual presente en distintas tradiciones. Muchas personas aseguran que ayuda a mejorar el clima del hogar, reducir tensiones y recuperar la sensación de armonía.
Si sentís el ambiente pesado, hubo discusiones recientes o simplemente querés empezar una nueva etapa, esta guía explica cómo limpiar la casa de malas energías paso a paso, con métodos tradicionales y recomendaciones prácticas.
Tené en cuenta que ningún ritual funciona si la casa está sucia o desordenada. En todas las tradiciones, lo primero es limpiar físicamente. Luego, abrí puertas y ventanas durante al menos 20–30 minutos.
Orden
El desorden se asocia simbólicamente con energía estancada. Al despejar, se genera sensación de renovación inmediata.
En primer lugar, una vez que descartes todos esos objetos que ya no te sirven, ordená todo de forma funcional.
Eliminá acumulaciones
- Ropa que no usás
- Papeles viejos
- Objetos rotos
- Elementos asociados a malos recuerdos
Limpieza con sal gruesa: el método tradicional para absorber energías negativas
La sal es uno de los elementos más antiguos asociados a la purificación.
Método con recipientes
- Colocar pequeños cuencos con sal gruesa en las esquinas.
- Dejarlos entre 24 y 48 horas.
- Desechar la sal después.
Método para pisos
- Agregar sal al agua de limpieza.
- Pasar el trapo desde el fondo de la casa hacia la puerta.
¿Cómo sahumar correctamente la casa?
El sahumado es uno de los métodos más extendidos para limpiar energías negativas. Podés usar:
- Palo santo
- Salvia
- Incienso
Encendelo y recorré la casa en sentido horario, comenzando por la entrada. Prestá atención a:
- Esquinas
- Debajo de la cama
- Baños
- Lugares donde hubo discusiones
Mientras lo hacés, repetí una intención clara, como “renuevo este espacio y lo lleno de paz”.
Es importante ventilar bien y no dejar el fuego sin supervisión.
Último paso clave: cómo proteger el hogar después de la limpieza
Una vez terminado el proceso, muchas personas recomiendan “sellar” el ambiente. ¿Cómo?
- Encendiendo una vela blanca unos minutos.
- Colocando un recipiente con sal cerca de la puerta durante 24 horas.
- Ubicaando plantas como romero o lavanda en la entrada.
La intención es marcar un nuevo comienzo.