

La compra del Banex al Société Générale no hace más que extender con una tendencia que comenzó después de la crisis de fines de 2001: la retirada de bancos extranjeros frente a un avance de entidades locales de capital privado.
Los banqueros nacionales aprovecharon la crisis para quedarse con los espacios que dejaron las entidades extranjeras que decidieron irse de la Argentina. En ocho de las principales nueve operaciones que se produjeron desde 2002, el vendedor fue un banco extranjero y el comprador uno nacional público o privado. La seguidilla comenzó con la huida del francés Crédit Agricole, que dejó en manos del Nación al Bisel, el Bersa y el Suquía (vendido el año pasado al MacroBansud). El Scotiabank, fue prácticamente regalado al Banco Comafi y al MacroBansud. El Patagonia compró el italiano Sudameris y el inglés Lloyd‘s. Mientras tanto, el Hipotecario aún espera la aprobación del Banco Central para quedarse con el negocio de la BNL en el país.










