El teléfono cumplió en febrero 130 años y, aunque en la Argentina nunca llegó a una cobertura universal, nadie espera ya que protagonice una revolución comercial. El producto que sí, en cambio, está viviendo su momento de expansión es la banda ancha y, en estas horas, se está definiendo quién ganará la batalla y se quedará con la mayor porción del mercado. Compite con celulares –que están viviendo su último tramo de crecimiento– en las inversiones de las operadoras en infraestructura y publicidad y deja en claro que el modelo de negocios que combina escala con bajo precio es el que se impone.
La cantidad de abonados pegó un salto desde los 136.166 de 2001 a los 586.543 hace sólo un año. En junio, de los 2.281.732 accesos que había en el país, el 45,8% (1.440.827) correspondía a Internet de alta velocidad. En enero, esa proporción era de 37,6% y, doce meses antes, del 25,2%. En ese año y medio, las cuentas de Internet gratis cayeron del 43,6% a casi el 35%. Curiosa tendencia en un mercado donde los usuarios han optado por los costos variables, en lugar de los fijos, en servicios como la telefonía celular, donde el 64,2% utiliza tarjeta prepaga, según la consultora LatinPanel.
Con los consumidores de mayores ingresos ya conquistados, ahora las empresas buscan captar los usuarios de dial-up y de menores ingresos. Por eso, mientras que hace un año la pelea era por ver cuál era la empresa que daba más velocidad, ahora la guerra se base en promociones, con precios iniciales (por entre 3 y 4 meses) que parten de 19,90 pesos.
Sin embargo, la expansión del mercado de Internet de alta velocidad se combinó con una concentración en la oferta. En 2003, las cuatro grandes marcas (Fibertel, de Cablevisión; Speedy, de Telefónica; Arnet, de Telecom y Flash, de Grupo Clarín), tenían el 76,8% de los clientes. De acuerdo a lo informado por la consultora Convergencia Research, el resto (23,2%) se dividía en otros proveedores, que ahora tienen el 15,6 por ciento. En palabras del Indec, las compañías de Internet que tienen más de 50.000 cuentas concentran el 80% del mercado. Las que cuentan con entre 5.001 y 50.000 accesos tienen el 15% y el 4,5% restante es para los que tienen hasta 5.000 accesos. En junio de 2003, estos últimos reunían el 8,8% de la torta.
A diferencias de otros proveedores, Speedy apostó desde 2005 al lenguaje llano en sus avisos, haciendo más hincapié en los usos populares que en la velocidad. Tiene siete planes, que van desde Speedy Control de 45 pesos (con límite de 1.000 megabytes (MB) para descargas), hasta una conexión de 5 MB de velocidad, por hasta $ 180. En el segmento residencial, ofrece la promoción Con Speedy dormí sin frazada a $ 25 por mes, por tres meses y con todas las velocidades.
Alejandro Adamowicz, director de Coordinación Estratégica de Telefónica, asegura que simplificarán el portafolio con up grades y que su gran estrategia es ofrecer y sumar ingresos con servicios que corran sobre la plataforma de la banda ancha, como contenidos (en el futuro, TV), seguridad y servicios informáticos, como Dr. Speedy.
Fibertel ofrece básicamente tres velocidades: 512 a $ 88; 1 MB ($ 102) y 2,5 MB ($ 120). También tiene cuentas de entre 4 y 6 (desde $ 300), pero según Gonzalo Hita, gerente de Operaciones de Cablevisión y Fibertel, “lo que se vende es marginal .
Su promoción es de $ 24 finales para las dos primeras velocidades hasta el 1º de enero (la lanzaron el 1º de agosto) y de $ 40 para 2,5 MB. “Se favorece al de 1 MB , dice Hita. El ejecutivo reconoce: “Es un mercado competitivo y hay quienes han explorado con precios más bajos. Fibertel es pionero y tenemos una buena ecuación en velocidad y tarifa plana . Y continúa, defendiendo su política de precios: “la Internet ha entrado en etapa de masificación, pero consideramos que no hace falta deteriorar la calidad .
Flash es la única que baja al mínimo posible la velocidad, a la hora de liderar la guerra de precios. Lanzó Flash ON, de 64 kilobytes (Kb), que llegó a tener un precio inicial de $ 9,90, y ahora está a $ 24,90. “Apunta a los clientes que aún tienen dial-up , defiende Karina Degano, gerente de Marketing.
Además de apuntar hasta la base del segmento, la firma define como sus estrategias ofrecer dos tipos de tecnología: el 40% de las cuentas es de ADSL y el 60%, cablemódem.
En la primera, tiene planes desde $ 19,90 por tres meses y $ 49,90 por nueve meses más en 640 K. Hasta $ 247,80 por tres meses para 5 MB. Y en cablemódem, además del Flash ON, tiene productos desde
$ 19,90 por tres meses para 128 K, hasta de $ 39,90 por tres meses de 1 MB.
Telecom fue este año el mejor ejemplo de barajar y dar de nuevo. En 2004 y 2005 pateó el tablero con picos de oferta en velocidad. Cambió su marca Arnet por la más sofisticada y moderna Highway e introdujo por primera vez en el país el concepto de cobro por tráfico. En marzo de este año, volvió al nombre Arnet y, en agosto, encaró una intensa campaña publicitaria con lenguaje popular que evangeliza, en clave de humor, sobre los usos de Internet, bajo el lema “Banda ancha para todos .
“Renovamos todo el portafolio, con todos productos flat (tarifa plana, sin cobro por tráfico) y apuntamos a la simplificación , explica Fernando Preci, gerente de Mercados Masivos de Telecom. “Consideramos que los segmentos altos están muy penetrados , añade. De la etapa anterior, conserva el producto Arnet Time (que tiene un límite por tiempo). “Pero no hacemos hincapié en él , dice el ejecutivo.
El producto estrella de la firma es el de 640 K, por $ 19,90 por tres meses y $ 49,90 por los siguientes nueve meses.
Barreras
El año pasado, una conexión de 512 K estaba a $ 100 y hoy es posible contratar una de esa velocidad por menos de $ 50, al menos por un año. El dato demuestra que los precios dejarán de ser la principal barrera de entrada y, en cambio, la mayor limitante será el parque de computadoras, que ronda los siete millones.
Las estimaciones son prudentes: en su barómetro de banda ancha, Cisco habla de 4 millones de accesos en 2010. Aunque las principales ciudades tienen las mayores ofertas, el servicio está llegando a los lugares más recónditos, como el paradigmático Valle de la Luna.
Sin embargo, no todas las promociones que relucen son lo esperado por los usuarios. De la mano de una mayor cantidad de abonados, vino un alza en las quejas: de los 169 reclamos que llegaron a instancias de mediación en la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, el 11% correspondió a servicios de Internet. “Es el tercer lugar, superó a las tarjetas de crédito y medicina prepaga , destaca José Luis Laquidara, coordinador de los Tribunales Arbitrales de Consumo.