La provincia de Santiago del Estero, en 85 años de vida política, fue intervenida en 10 oportunidades, la más reciente, hace diez años, estuvo a cargo de Juan Schiaretti, que concluyó con la elección que llevó nuevamente al caudillo peronista Carlos Juárez al gobierno, quien sufrió tres intervenciones en distintas etapas y fue desalojado del poder en 1976 por el golpe militar.

Esta intervención es la primera del siglo XXI, la sexta desde el retorno a la democracia y la segunda desde que la reforma constitucional de 1994 estableció que el Congreso Nacional es el cuerpo que puede disponerla al tener la facultad de aprobar o revocar la intervención decretada.

La historia política santiagueña cuenta que en el año 1919, José Cabanillas fue electo gobernador santiagueño y falleció durante su gestión, y lo sucedió el presidente de la Legislatura, Juan Anchézar, gobierno que fue intervenido a los pocos meses por el abogado Martín Rodríguez Galisteo.

El segundo remedio federal se registró durante la gobernación de Manuel Cáceres (1924), designándose interventor a Rogelio Araya.  En 1928, el gobierno de Domingo Medina fue intervenido por Alfredo Espeche y 11 años más tarde ocurrió lo mismo con el abogado Pío Montenegro, que interrumpió su gestión por la intervención de Manuel Bonastre.

Tras una serie de gobiernos de facto, en 1946, Aristóbulo Mittelbach fue electo gobernador y a los dos años fue intervenido por el gobierno nacional que designó a Román Subiza.

En 1952, Carlos Juárez fue electo por primera vez gobernador de Santiago del Estero y tres años más tarde el Ejecutivo nacional ordenó la intervención, a cargo de José Armando Caro.

En 1962, el médico Abraham Abdulajad fue electo gobernador, aunque no pudo asumir porque al día siguiente de los comicios se designó interventor federal al comodoro Agustín Héctor de la Vega, a quien le siguió en el cargo Adolfo Scillingo.

Luego se sucedieron otros gobiernos militares hasta que en 1963 asumió la gobernación el radical Benjamín Zavalía, que vio interrumpida su gestión por nuevos golpes de Estado.  Diez años más tarde, el caudillo peronista Carlos Juárez ganó las elecciones, aunque no pudo asumir por la intervención del brigadier Pedro Ignacio Garro, que luego fue sucedido por Ernesto Fatigatti y el profesor Juan Giménez Domínguez.

En 1976, Juárez había retornado al poder y nuevamente un golpe militar lo desalojó del sillón de "Juan Felipe Ibarra", intervenido por el coronel Daniel Correa Aldana, tras el derrocamiento de María Estela Martínez de Perón.

La historia que sigue es la más reciente. Tras los disturbios de diciembre de 1993, durante la gestión de Fernando Lobo, que reemplazó al renunciante docente Carlos Mujica, el gobierno nacional designó interventor a Juan Schiaretti.