Por momentos pienso que ya no hay sorpresas en cuanto a realizar reseñas de cámaras digitales para uso hogareño, pero de repente alguien toca una tecla en el mundo digital y el panorama se vuelve nuevo o mejor dicho, doble.

Esto me ocurrió cuando me llegó para testear la Samsung ST500 dual LCD, una cámara sólida en la mano ni bien sale de la caja y que sorprende por su generosa pantalla táctil, su lente Schneider-Kreuznach de 27" y la llegada de la pantalla frontal.

Este mini LCD de 1,5" es la estrella principal de este producto y con el cual la firma coreana publicita la ST500, aunque la cámara tiene otras bondades que quedan opacadas por la novedad de uso de la mini pantalla, que únicamente la usaremos para sacar esas fotos que se hacen cuando nadie está dispuesto a tener la cámara y quedar fuera de la toma.

Por encima de ello, el cuerpo de la ST500 es firme -de metal y plástico- lo cual produce una sensación de que se está ante un elemento que pesa en la mano y no a una cámara de las “plasticosas que abundan en el mercado.

El modelo viene con muchas características que vemos, por separado, en otras marcas y que, aquí, conjugan en un solo dispositivo: estabilizador de imagen, detector de rostros, detector de sonrisas y parpadeos. Todo ello se maneja desde la pantalla táctil de 3", que se adapta perfectamente a las funciones que se necesitan programar y eliminar del cuerpo de la cámara diales y botones de acceso.

En cuanto a la resolución, el CCD de 12.2 megapíxeles alcanza resoluciones de hasta 4000 x 3000 pixels lo cual la hace ideal para conectarla a una TV de LCD y ver las fotos con la nitidez y el detalle que se merecen. En contra le juega que no tiene cable HDMI para poder ver los videos que se pueden capturar, hasta en 720p con audio.

La lente logra muy buenos resultados para fotos en formato wide o panorámicas, y, con la combinación del zoom óptico de 4.6x, hace que no sea necesario pedirles a los amigos que se junten todos para la foto, si la distancia es muy corta.

En cuanto al almacenamiento, la memoria interna de tan sólo 55 MB permite únicamente guardar media docena de imágenes en la máxima calidad. Por eso es necesario comprar una tarjeta de memoria con buena capacidad para sacar y sacar y no quedarnos sin lugar. Aquí, tendremos que desembolsar un dinero extra para una memoria externa SD (hasta 4 GB), o SDHC (hasta 8 GB).

Ahora, la parte salada, este modelo se consigue -después del impuestazo tecnológico- a $ 1.799 en Garbarino o Frávega.