Las aerolíneas British Airways e Iberia anunciaron ayer que están en tratativas para concretar una fusión que crearía la tercera línea aérea más grande de Europa. Este es el último ejemplo de la oleada de reestructuraciones en el complicado sector de la aviación comercial global.

Las dos empresas, que ocupan el cuarto y sexto puesto, respectivamente, en Europa en términos de capitalización de mercado, dijeron que están negociando una fusión basada exclusivamente en el intercambio de acciones, que producirá un rival capaz de competir con líderes de la industria como Air France-KLM y Lufthansa.

El anuncio, que cuenta con el respaldo de los directorios de ambas compañías, se hace en un momento en que el sector enfrenta incrementos en el costo del combustible, además de un empeoramiento en el panorama económico mundial.

Más de 25 empresas aéreas han quebrado en los últimos tiempos y muchas están planeando recortar marcadamente su capacidad para reducir pérdidas.

En Estados Unidos, Delta Air Lines y Northwest Airlines también están tratando de concretar una fusión para fines de año, mientras que United Airlines y Continental han solicitado aprobación regulatoria para formar una alianza.

En una declaración conjunta, BA e Iberia informaron que esperan que les lleve meses arribar a un acuerdo sobre las condiciones de la fusión y elaborar un plan de integración para el grupo combinado.

Willie Walsh, CEO de BA, dijo que el panorama de la aviación civil está cambiando y hace tiempo que se preveía una etapa de consolidación. “El balance combinado, las sinergias que se anticipan y el ajuste de redes entre ambas aerolíneas hacen que una fusión resulte atractiva, particularmente en el actual clima económico , dijo Walsh.

Fernando Conte, presidente y CEO de Iberia, señaló que una fusión con BA fortalecerá la alianza de marketing global Oneworld.