Desde que la inseguridad se convirtió en un asunto que se padece y sobre el que se debate en cualquier charla de café, son muchos los que han comenzado a estudiar carreras de grado y posgrado vinculadas a las leyes, la criminalística, la investigación científica del delito o la medicina legal.
Esto lo prueba el hecho de que, sobre los 4.500 alumnos que cursan carreras en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina (Iupfa), hoy el 80% son civiles (no es requisito de ingreso tener interés en pertenecer a las fuerzas).
“El tema de la inseguridad afecta a la sociedad en su conjunto y por eso fue una decisión de la Policía volcar esta preocupación al ámbito académico, para generar un debate lo más amplio posible , explica Carlos Daniel Musso, vicerrector del Iupfa y comisario general retirado.
Este instituto abrió sus puertas a la comunidad en 1996, pero en 1997 todos sus alumnos –eran 500 por ese entonces– eran policías.
En 2002 se empezó a notar el interés de la gente, ya que el 40% de los 4.000 estudiantes anotados ya no eran uniformados, hasta llegar al 80% registrado este año.
Cuatro facultades
Esta universidad tiene una oferta de cuatro facultades:
Ciencias de la Criminalística, con las carreras de criminalística, accidentología y prevención vial, accidentología vial, calígrafo público nacional, documentología, balística y papiloscopía.
Ciencias Jurídicas y Sociales, con las carreras de abogacía, abogacía a distancia, trabajo social, ciencias penales y criminologías, y relaciones internacionales.
Ciencias de la Seguridad, con las carreras de telecomunicaciones, sistemas de seguridad en telecomunicaciones, gestión de siniestros y seguridad ambiental, sistemas de protección contra siniestros y seguridad.
Ciencias Biomédicas, con las carreras de enfermería universitaria, enfermería, instrumentador quirúrgico universitario y organización y asistencia en quirófanos.
También se ofrecen dos maestrías, una en Medicina legal y la otra en Seguridad pública.
“La mayoría de los alumnos de carreras de grado son jóvenes, que abonan una cuota mensual que está por debajo de lo que cobra una universidad privada, ya que somos una institución sin fines de lucro , explica Musso. El arancel ronda los 140 pesos por mes.
En cuanto al perfil de quienes cursan posgrados, asisten muchos abogados, para los cursos sobre investigación científica del delito, y médicos para el de medicina legal.
Para el futuro, Musso no descarta que se abran nuevas carreras, siempre en temas relacionados a las leyes y el derecho criminalístico en general.