Para aprovechar el buen momento que atraviesa la exportación de productos lácteos, Federico Boglione, propietario de firma La Sibila y presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, decidió duplicar la capacidad de producción de su usina láctea de Nogoyá, Entre Ríos, que le compró a la suiza Nestlé hace casi dos años. En una obra que se realizará en dos etapas, la única fábrica de leche en polvo de esa cuenca lechera pasará en octubre a producir 750.000 litros diarios, desde los 550.000 actuales, para llegar, un año después, a 1,1 millón.

Según cuenta el empresario rosarino, la inversión estaba atada a que el gobernador entrerriano, Jorge Busti, mejorara unos caminos que permitieran transportar la leche de los tambos a la planta. “Ya los arreglaron bastante, y algunos los están ripiando, de modo que hace un mes y medio encaramos el proyecto, con un crédito del BICE , dice Boglione. Aunque prefiere no hablar de cifras, fuentes del sector entienden que, en total, el desembolso rozaría el millón de dólares.

La ampliación implicó hasta ahora la compra de maquinaria alemana, que se importó de España, de la firma Gea Tuchenhagen. Entre los equipos figuran un evaporador con capacidad para 650.000 litros diarios. Además, el empresario construirá un depósito de 3.600 metros cuadrados, y una playa con lavadero para camiones de 5.000 metros. La planta se abastece de tambos de la zona y de Santa Fe y Córdoba.

De acuerdo con Boglione, La Sibila comercializa el 50% de su producción en el exterior, en destinos como Chile, Venezuela, Argelia y Sudáfrica. De acuerdo con el periódico electrónico Puntobiz, también realiza despachos a Irak, gracias a que ganó dos licitaciones realizadas por organismos multilaterales. Y el objetivo futuro es ingresar a México y China.

La otra mitad de la producción se vende en el país, bajo la marca Purísima y una segunda marca, Formidable. Además, abastece a varias alimentarias locales.

En los papeles, La Sibila forma parte del grupo Los Lazo –de la que Boglione es titular–, al que también pertenecen el acopio de cereales y planta de alimentos balanceados para vacunos Santa Sylvina, en Santa Fe; la productora de leche, cereales y carne Milkland, y la Cabaña El Volcán. La planta de Nogoyá fue la tercera que tuvo Nestlé en el país, y la primera de lácteos. Pero en 1999 la firma suiza la cerró, para concentrar la producción en las más modernas que en el ínterin había montado en la santafesina Firmat (estrenada en 1959) y en la cordobesa Villa Nueva (la parte más moderna construida en 1994). Boglione, cuyo padre se inició en el rubro en 1930, le vendió a fines de los ’80 Aceitera Santa Clara a Molinos Río de la Plata, entonces en manos de Bunge & Born.