“Cristina es muy fuerte. Y en estas cosas también lo demuestra . La frase la pronunció ante El Cronista un funcionario nacional que trabaja junto a Néstor y Cristina Kirchner desde que el patagónico ganó su primera elección y se convirtió en intendente de Río Gallegos.

A casi una cuadra de la Clínica Los Arcos y después de sortear una maraña de periodistas, el ladero K contó que la Presidenta permaneció “muy tranquila . “Vine a ver a un amigo, y me ocupé más de la parte humana tanto de Néstor como de Cristina , aclaró el funcionario patagónico cuando este diario intentó saber algunos detalles del estado de salud del ex presidente.

“Yo no conozco bien los términos y cuáles son los pasos a seguir, pero por lo que dijeron tiene que estar 48 horas en terapia , dijo el integrante de la mesa chica K, quien conoce tan bien a Néstor Kirchner, y su hiperactividad política, que se animó a bromear: “Lo dejan en terapia para tenerlo bien controlado .

Cuando Kirchner terminó de correr en la cinta, como parte de su habitual rutina de gimnasia, le dijo a la Presidenta que sentía su brazo izquierdo adormecido. Cristina se preocupó, al igual que su marido. A partir de ese momento no iba a ser un domingo más en la Quinta de Olivos.

“Estaba preocupada como cualquier esposa ante un cuadro semejante de su marido , le dijo a este diario entrada la noche y cuando ya dejaba la clínica otro funcionario de la Casa Rosada que estuvo junto a la familia Kirchner desde que Néstor ingresó a Los Arcos.

Afuera, la militancia K cantaba y dejaba pegados carteles en la pared del edificio con frases de aliento para Néstor y Cristina. Cuando llegaban las noticias de que la operación fue un éxito, empezaron a llegar varios funcionarios. La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, estaba en contacto permanente desde El Calafate para interiorizarse como evolucionaba su hermano.

En la antesala del quirófano sólo permanecían la Presidente y sus hijos Máximo y Florencia. Fueron ellos quienes acompañaron a Néstor desde Olivos hasta Palermo, donde está la clínica. También fue el núcleo familiar quien ingresó un rato más tarde a ver a Kirchner, cuando el ex presidente reaccionaba de la anestesia y estaba en un sector de la sala de terapia intensiva.

“Cristina lo vio bien. Reaccionó y habló con ella. Hasta le hizo alguna broma , contó a este diario un colaborador K que estuvo con la Presidenta, cuando les contó a sus ministros cómo lo encontró a Kirchner tras la intervención.

A esa altura, la Presidenta ya había pasado las horas más preocupantes. Según sus colaboradores, Cristina nunca se despegó de su marido desde el instante en que el patagónico dio las primeras señales de malestar. Sus hijos también estaban firmes junto a sus padres.

A pesar de su preocupación, la Presidenta nunca trasmitió “nerviosismo, sino que se mantuvo tranquila , repetía una fuente que acompañó a los Kirchner desde temprano en Olivos y luego fue con ellos a la clínica. “Ahora estaba de buen humor , contó el funcionario sobre cómo se encontraba la Presidenta una vez que cruzó palabras con Néstor.

Pasadas las 22, los funcionarios comenzaron a retirarse de la clínica. Algunos lo hacían a pie por la puerta principal, donde soportaban el asedio de la prensa, y otros por la cochera que da a una calle trasera. A esa hora todos estaban más tranquilos por la salud de su jefe.