Los dirigentes de la oposición que no fueron excluidos de las exequias tuvieron suerte diversa para darle personalmente las condolencias a la Presidenta Cristina Fernández. Sólo el precandidato presidencial de la UCR, Ricardo Alfonsín, y su probable compañero de fórmula, el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, lograron saludar a la mandataria. El resto de los referentes que se acercaron a la capilla ardiente no pudieron hacerlo, por voluntad propia y por vacío protocolar, y dieron el pésame a través de funcionarios.

El primer dirigente de la oposición en llegar fue el diputado del Peronismo Federal Francisco de Narváez. A las 11.15, apenas una hora después de la apertura de las honras fúnebres, ingresaba junto con el diputado Gustavo Ferrari.

Una hora más tarde lo hacía el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, acompañado por el diputado del PRO Federico Pinedo. El titular de la comuna había tomado la decisión de asistir por la mañana, en una reunión con su Gabinete. Temía que su presencia genere un clima hostil entre los militantes kirchneristas. Allí se acordó mantener un bajo perfil, saludar a los funcionarios pero sin llegar a la mandataria. La orden también fue que ningún otro dirigente macrista concurra a las exequias.

Previamente, su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, se había comunicado con su par de la Nación, Aníbal Fernández, para anunciar la presencia de Macri.

El jefe de Gobierno informó luego su visita a través de la red social twitter debido a que las imágenes oficiales de la transmisión del velatorio no mostraron su ingreso al sepelio.

Alfonsín también llegó temprano. El diputado prefirió ir solo y no sumarse al grupo integrado por la mesa de conducción del partido que pasó por la sede gubernamental cerca de las 14. Esto generó cierto malestar entre sus correligionarios, aunque lo disculparon con el argumento de “la libertad que tiene como precandidato de la fuerza .

Los dirigentes del radicalismo se habían convocado a las 10 en el Comité Nacional para analizar los pasos a seguir y asistir todos juntos a la Casa de Gobierno. El presidente del partido, Ernesto Sanz, encabezó la nutrida delegación integrada por los jefes de los bloques legislativos Gerardo Morales y Oscar Aguad, los diputados Silvana Giúdici, Eduardo Costa, Ricardo Gil Lavedra y Pedro Tunnessi, los senadores Ramón Mestre, Nito Artaza y Juan Carlos Marino y los dirigentes partidarios Angel Rozas y Hipólito Solari Yrigoyen, entre otros. Habían acordado la visita con Aníbal Fernández y el jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto. La intención era saludar a la mandataria en representación de “la principal fuerza de la oposición . Pero no lo lograron. Apenas entraron al salón, la actriz Florencia Peña les gritó: “a qué vinieron estos que lo mataron en vida .

Según contó un hombre de la delegación radical, “el círculo intimo de la presidenta nunca se les habilitó el saludo protocolar. Al cabo de 30 minutos se retiraron.

El gobernador Binner se trasladó desde Santa Fe para asistir al homenaje junto al intendente de Rosario, Miguel Lifschitz. También estuvieron el titular del partido Rubén Giustiniani y los legisladores Mónica Fein y Roy Cortina.

Por el peronismo disidente también pasaron el gobernador de Chubut, Mario Das Neves; Carlos Reutemann y el ex gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien fue silvado en el patio de las Palmeras.

La Coalición Cívica estuvo representada por los diputados Adrián Pérez, Alfonso Prat Gay, Patricia Bullrich, Fernanda Reyes, Horacio Piemonte y la senadora María Estenssoro.