El boom del consumo de electrodomésticos, que generó unos $ 10.000 millones en ventas en 2007, tornó muy apetecibles a las cadenas locales para inversores internos y externos.
Sondeos, ofertas en firme y hasta due diligences avanzados se cruzaron en el sector, pero ninguno llegó a buen puerto. Al reciente fallido intento de la mexicana Coppel de desembarcar en el país con la compra de Híper Rodó se sumaron, a fines de 2007, dos ofertas concretas para adquirir Garbarino, líder junto a Frávega del sector, con unos $ 2.000 millones de facturación cada una.
Los fondos Pegasus y Southern Cross lanzaron propuestas por la cadena, integrada por más de 70 locales de Garbarino y Compumundo y una planta que comenzó a funcionar en 2007 en Río Grande, Tierra del Fuego.
Según fuentes del sector, las ofertas rondaron los u$s 350 millones, u$s 100 millones más de lo que había ofrecido la mexicana Elektra en 2006 para comprar también Garbarino. Pegasus –dirigido por Mario Quintana, dueño de Musimundo, Freddo, Aroma y proyectos de real estate– ofreció más dinero que Southern Cross, pero fue este último, conducido por Norberto Morita y propietario de The Value Brand y la petrolera CGC, entre otras, el que estuvo a punto de quedarse con la cadena, ya que contaba con el efectivo necesario para concretar la operación, confiaron a este diario fuentes del sector.
Pero Garbarino no fue la única en la mira. Mientras varias cadenas fueron sondeadas, Híper Rodó (con siete locales) fue la que más avanzó en su proceso de venta. De hecho, se descontaba que iba a ser comprada por la mexicana Coppel, tras un largo proceso de due diligence. Si bien las firmas no quisieron revelar los motivos de la fracasada venta, un mes atrás, en el sector descuentan que fue un tema de números. “Hicimos todos los esfuerzos posibles, pero no pudimos llegar , dijo desde México Enrique Coppel Luken, director de la firma, a El Cronista. Ahora, intentará aterrizar en forma directa con la compra o construcción de locales, estrategia similar a la de su compatriota y rival Elektra, del grupo Salinas (dueño de TV Azteca), que abrió locales propios tras ofrecer sin éxito u$s 250 millones por Garbarino y sondear, luego, a Musimundo. “Es muy complicado conseguir locaciones en Buenos Aires, pero ya estamos buscando. Queremos empezar con cuatro tiendas y ver cómo funcionan , explicó Coppel Luken. La firma necesita grandes espacios, de 3.000 m2 para ventas, ya que no sólo ofrece electrodomésticos, sino también ropa, zapatos y muebles, enfocado a un público de bajos recursos con créditos a largo plazo y cuotas reducidas.
“Las cadenas no quieren vender, salvo que la oferta sea irresistible. En 2007 esperaban buenas ganancias y, si bien no fue un mal año, no resultó tan bueno como pensaban , afirmó otra una fuente.