El escenario era el ideal para el candidato que promete defender el modelo productivo: una empresa emblema del país ahogada financieramente y coqueteando con la venta a un socio extranjero a cinco días de las elecciones. Allí fue Néstor Kirchner y, ante la mirada de Pascual Mastellone, prometió ayuda: “La Presidenta, antes de salir para aquí, me dijo, enterada de que podía haber una venta de La Serenísima, que podía contar absolutamente con el apoyo del gobierno nacional .
En la planta que la empresa láctea tiene en General Rodríguez, el candidato a diputado por Buenos Aires por el oficialismo involucró al Gobierno en el salvataje de La Serenísima. La láctea, según trascendió la semana pasada, está en venta luego de años de balances negativos y una deuda cercana a u$s 250 millones.
La Presidenta Cristina Fernández está “detrás de un trabajador como Pascual , dijo Kirchner, que no dio precisiones sobre la ayuda estatal. Se especulaba con un crédito otorgado por la ANSeS, como ocurrió con General Motors y otras empresas. Pero el director del organismo, Amado Boudou, dijo desde Mendoza: “Evaluamos gran cantidad de inversiones permanentemente, pero en este momento no estamos evaluando la situación de La Serenísima . Otras fuentes oficiales sostuvieron que no se estudian posibilidades de salvataje para la compañía láctea.
Ante la falta de precisiones, las especulaciones cobraron fuerza. Distintas fuentes del mercado confiaron que todo se trata de una estrategia de Mastellone en tiempo electoral para lograr auxilio financiero. No en vano, la venta de La Serenísima se reflotó a días de las elecciones. El veterano CEO de la empresa familiar había anunciado su intención de desprenderse de la compañía a los empleados en el último brindis de fin de año, contó el delegado gremial Héber Ríos. Y cuando trascendió la hipotética venta, la empresa comunicó a la Bolsa de Comercio que analiza “distintas alternativas .
Una de ellas sería la venta del negocio de leche a la multinacional de origen francés Danone, que desde 1996 es socia de La Serenísima y adquirió distintas unidades del negocio con el paso de los años y los temblores financieros. Pero Danone no tiene experiencia en lo referente a leche fluida, por lo que no querría comprar un segmento del negocio en el que, además debería lidiar con las férreas regulaciones del Gobierno y un escaso margen de ganancia.
Jaque a Danone
“Este es un escenario que quería armar Mastellone para apurar a Danone, que es el comprador natural , arriesgó una fuente que conoce el negocio por dentro. Con la jugada de Mastellone, Danone quedaría acorralada: o compra lo que aún no posee de La Serenísima o acepta como hipotético socio al Gobierno o a algún empresario cercano a los Kirchner. Mastellone no había hablado con Kirchner antes del discurso del candidato ni tuvo tiempo para hablar después. Tras recorrer la planta, el ex presidente se subió al helicóptero y se fue.
Un empresario del sector recordó que el Estado le debe compensaciones por u$s 20 millones a La Serenísima y que su pago serviría para capear otra tormenta: “Lo que busca (Mastellone) es que le paguen las compensaciones antes de las elecciones. Danone no se va a quedar con el negocio de la leche fluida , dijo. “Me pareció magistral la estrategia de Pascual. Salva a la empresa poniéndolos en aprietos , interpretó.
Mastellone no golpeó en estos días las puertas del Ministerio de la Producción ni de la ANSeS. Pero sí fue a visitar a un hombre fuerte del Gobierno. El viernes pasado, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, aprovechó la reunión semanal con los integrantes de la Mesa de Carnes para contarles a los empresarios que el titular de La Serenísima había pasado por su despacho, luego de solicitar una entrevista con el funcionario.