Alguien tenía que hacerlo. Esta semana el príncipe saudita Alwaleed bin Talal se convirtió en la primera persona en el mundo en comprar un superjumbo A380 para uso personal. Se trata del avión comercial más grande del planeta.
El príncipe Alwaleed, que según la revista Forbes ocupa el 13º lugar en el ranking de personas más ricas del mundo, llegó al Dubai Airshow, la feria del sector de la aviación que se celebra desde esta semana en el Emirato, en su Boeing 747 privado. Con banderas que flameaban desde la cabina del piloto, rodó por la pista hasta el A380, que forma parte de la exposición y el cual Airbus estaciona allí todos los días con gran ostentación.
Este jet privado, que Airbus llama el Palacio Volador, no puede ser ni más grande ni más caro. El precio de lista, antes del descuento que pueda recibir un príncipe o cualquier otra persona, es de u$s 319 millones, pero puede salir otros u$s 200 millones dependiendo de los accesorios que elija el príncipe para el interior del avión.
Son pocos los grupos de ingeniería aeronáutica que tendrían la capacidad de cumplir con ese contrato, siendo algunos de ellos Lufthansa Technik en Hamburgo o Jet Aviation en Basilea.
Este año se han vendido jets privados como nunca, y hay listas de espera de varios años para muchos aviones ejecutivos, ni hablar de un palacio volador. Y hasta los compradores más ricos del mundo deben ser pacientes. John Leahy, director comercial de Airbus, dijo que el A380 del Príncipe Alwaleed se entregará recién en 2010.