La desocupación bajó a 10,1% en el último trimestre del año, 2 puntos menos que hace un año, aunque si se consideran desempleados a los beneficiarios de planes sociales el índice se ubicó en 12,7%. Aunque la cifra es la menor de los últimos once años y se ubica cerca de un dígito, la meta que el Gobierno se fijó para 2006, recién se espera concretar ese objetivo en la segunda mitad del año, lo que implicará la caída definitiva del régimen de indemnización especial por despido.

De acuerdo a los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en la Argentina hay cerca de 1,5 millón de desocupados y 1,87 millón de subempleados (11,9%), es decir personas que trabajan menos de 35 horas por semana. Si a ellos se les suman los casi 1,5 millón de beneficiarios de planes sociales, en la actualidad casi 5 millones de personas sufren problemas de empleo.

El mayor contraste aparece al comparar los datos actuales con los de mayo de 2002, en el peor momento de la crisis, cuando el desempleo alcanzó su pico de 22,5%. Mientras que en el último trimestre de 2004, la desocupación fue de 12,1% y el subempleo, de 12,7%. De acuerdo al Indec, entre fines de 2004 y el mismo período del año pasado no varió la cantidad de gente disponible para trabajar (45,9%), pero sí la tasa de empleo, que pasó de 40,4% a 41,3% en la comparación interanual, sin tomar en cuenta los planes sociales.

Tanto desde el Gobierno como en el sector privado coinciden en que la meta del dígito no llegará sino hasta la segunda mitad del año. Es que desde que comenzó la recuperación económica, las últimas mediciones de cada año mostraron un fuerte crecimiento del empleo que luego se desacelera en el primer trimestre siguiente por factores estacionales, ya que la gente suele dejar de buscar trabajo.

Para el segundo trimestre se espera, por lo general, recuperar el nivel alcanzado a fines de año, y recién en los siguientes tres meses se prevé una nueva suba en el nivel de empleo. Mientras que la desocupación real (sin computar como ocupados a los beneficiarios de planes sociales) se prevé para fines de 2006. Claro que todos los pronósticos se basan en el supuesto de que se mantendrán fuertes tasas de crecimiento del PIB, que para este año no bajan de 7% según los analistas.

“La próxima medición del desempleo (en mayo, que refleja el comportamiento del primer trimestre) puede ser similar o unas décimas mayor que la actual, porque en diciembre suelen terminar contratos en sectores como educación y servicios personales que recién se renuevan a fines de marzo , evaluó Daniel Kostzer, director de Estudios y Coordinación Macroeconómica del Ministerio de Trabajo. El funcionario explicó que entre enero y febrero no sólo se crea menos empleo sino que la gente, al comenzar el año, renueva la búsqueda de trabajo.

Régimen de indemnizaciones

Al igual que el Gobierno, la mira de los empresarios también está puesta en el momento en que se llegará al dígito, aunque por razones diferentes. Es que en ese punto, tal como fijó el Ejecutivo por decreto, caerá el régimen de indemnización agravada por despido sin causa justificada. Hasta ahora, el monto por despido equivale a una indemnización y media. Pero para que el sistema vuelva a su cauce normal habrá que tener en cuenta varios factores.

En primer lugar, el Gobierno todavía no definió si dejará caer el régimen especial cuando la desocupación se ubique por debajo de 10% con o sin planes sociales, aunque en Trabajo afirman que se tomará en cuenta el índice nominal (hoy en 10,1%). Pero también habrá que ver el resultado del Seguro de Capacitación y Empleo que lanzó días atrás el Gobierno. Es que si los beneficiarios del plan Jefes y Jefas que declaran realizar una contraprestación laboral deciden pasarse al seguro, lo que blanqueará su condición de desocupados, se prevé un aumento en el índice de desempleo. El analista Ernesto Kritz comentó al respecto que si todos los beneficiarios que hoy realizan una contraprestación fueran considerados sin empleo, el índice subiría alrededor de 2 puntos porcentuales.