A pesar de que algunos bancos relanzaron sus líneas de crédito para inversión, el financiamiento para incorporar tecnología continúa siendo problemático. Acostumbradas a vivir con lo suyo y aún temerosas de endeudarse a largo plazo, las pocas empresas que están volviendo al circuito crediticio para informatizarse pueden elegir entre préstamos a tasas bajas, productos con descuento, leasing y programas estatales de subsidios y crédito fiscal.

Las alianzas entre bancos y proveedores de tecnología son una alternativa para comprar equipos a bajo costo. A través de un acuerdo con Hewlett Packard, hasta el 30 de abril Banco Itaú está vendiendo cuatro modelos de computadoras en 18 cuotas sin interés en préstamos personales. Según Omar De León, gerente de Marketing del banco, a lo largo del año se explorarán nuevas promociones para colocar otras líneas de productos.

Una iniciativa similar, concretada el año pasado, llevan a cabo Banco Río e IBM. Mediante la asociación, los clientes de la entidad pueden comprar computadoras y servidores con descuentos de hasta un 20% o con financiamiento de 12 a 24 meses. Carlos Vidal, gerente de Productos Pyme de Banco Río, señala que la primera opción fue la más exitosa, ya que las empresas se están autofinanciando o toman crédito sólo a cuentagotas. “Recién este año estamos notando interés por la compra en cuotas , aclara.

Pan al que no tiene dientes

Aunque parezca paradójico, de acuerdo al ejecutivo, las compañías que actualmente toman préstamos son aquellas que están líquidas. “Lo hacen más tentadas por las tasas bajas del mercado, que por sus necesidades de dinero. Asi, se reservan liquidez , asegura Vidal.Este fue el camino que tomó Sealy, la firma dueña de las marcas Bed Time y El Dormilón, para comprar un servidor HP Proliant de

$ 25.000. “Busqué alternativas de financiamiento entre los proveedores, pero otorgaban hasta 30 días. También averi-güe por leasing en IBM, pero la inversión debía superar los u$s 15,000 , apunta Gustavo Assad, gerente de Sistemas de Sealy.

“En definitiva, la empresa financió el servidor con uno de los préstamos que ofrecieron algunos bancos recientemente. Como la plata adquirida es barata conseguí un buen precio de contado , completa Assad.

Junto con las líneas de crédito, a fines de 2003 algunos bancos relanzaron sus ofertas de leasing (alquiler con opción a compra), que en los dos últimos años habían desaparecido del mercado. Sin embargo, su incidencia en las compras de equipos de tecnología informática es muy reducida. Rubén Guillén, presidente de Nación Leasing, asegura que desde el segundo semestre del año pasado la firma colocó $ 55 millones en leasing, pero sólo se concretó una operación –en octubre pasado– para incorporar computadoras y servidores en las oficinas de una empresa.

Otro operador del mercado, con foco en las pymes, es la Banca Nazionale del Lavoro. “Las empresas se acercan a preguntar para adquirir tecnología, pero son todavía muy cautas. Notamos que hay un equilibrio entre oferta y demanda , señala Alejandro Bonina, gerente de Leasing y Soluciones Corporativas de BNL.

En octubre pasado, la empresa Medanito, que opera en el rubro de petróleo y gas, optó por un leasing de la BNL para adquirir un servidor y veinte PC. Por un monto de $ 130.000, abonó una cuota inicial cercana al 10% de la operación y 19 cuotas de $ 7.000.

“La operación nos resultó más flexible y competitiva que un crédito , resume Juan Pablo Valls, financial project leader de la firma que factura u$s 14 millones. “En forma anticipada conversamos la posibilidad de reemplazar la tecnología que adquirimos, pero al final del contrato evaluaremos si es lo que nos resulta conveniente , agrega.

Los proveedores consultados por El Cronista –IBM, Hewlett Packard, Cisco y 3Com aseguraron que no están otorgando leasing. Aunque Pablo Porto, gerente General de Dell Computers, sostuvo que la firma estudia con algunos clientes la posibilidad de cerrar algunos contratos. Sin embargo, observa que no hay mucha demanda para este instrumento. “Las empresas no se animan a embarcarse en contratos a largo plazo , dice.

Más accesibles para las Pymes son las iniciativas que ofrece el Estado. Por ejemplo, la Comisión de Investigaciones Científicas del Gobierno de la provincia de Buenos Aires (CIC) por primera vez lanzó un régimen de crédito fiscal para cancelar el impuesto a los ingresos brutos que -por un monto total de 1.200.000 pesos- apunta a fomentar la incorporación de tecnología en las Pymes. La convocatoria, que se realizará en mayo, estará abierta durante 30 o 60 días.

“Para obtener los certificados de crédito fiscal, que serán transferibles, las empresas debe-

rán presentar proyectos para desarrollar nuevos productos, sustituir importaciones, incrementar las ventas o acceder a nuevos mercados, entre otros objetivos , resume María Eugenia López Mórtola, presidenta de la CIC.

La Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Secyt), a través de convocatorias públicas, otorga subsidios no reembolsables para iniciativas de innovación tecnológica y crédito fiscal para el pago del Impuesto a las Ganancias, que financian hasta el 60% y 50% del proyecto respectivamente. En diciembre de 2003, se presentaron mil Pymes, para las que había $ 60 millones.

Según Carlos León, coordinador técnico y de evaluación del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar) de la Secyt, “el 20% de los proyectos apuntó a incorporar tecnología informática, como la compra de servidores, de software de diseño o para implementar sistemas de calidad .

La Secyt también tiene dos líneas de crédito para la modernización tecnológica que financian, cada uno, hasta $ 300.000 y

$ 1.000.000 (este último, se desarrolla con el Banco Credicoop).

Por último, dos alternativas adicionales para consultar programas de financiamiento para adquirir tecnología son la Secretaría de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable del gobierno porteño y la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa.

Mariana Pernas