Dentro de la línea “point & click (apunta y dispara) del batallón Canon, testeamos el modelo Powershot SD1200 IS, una pequeña digital que cumple tanto para el fotógrafo casual como para el que quiere intentar algún juego más complejo, con 18 modos, pero sin llegar a ser Pro. Al abrir la caja nos encontramos con un modelo del tamaño de un atado de cigarrillos y, en el reverso, un generoso display de LCD de 2,5 en aspecto 16:9 que nos permite visualizar nuestro objetivo sin problemas. También –como Canon lo viene haciendo con su línea de cámaras digitales- cuenta con el visor normal para los nostálgicos o los que quieren ahorrar los últimos disparos que mantienen viva la batería, sin encender el LCD.

Con 10 Mpx de resolución, un zoom óptico de 3X (4x digital) y el último microprocesador Digic 4, que permite una excelente detección de rostros y enfoque hasta en movimiento, el comportamiento para una cacería de fotos urbana, un viaje o evento, es más que suficiente. Algo bueno que han implementado en esta línea, es la batería recargable de ion-litio –como la de los celulares- que permite sacar aproximadamente algo más de 250 fotos con el LCD encendido. El único problema es que hay que sacar la batería para recargarla en un dock especial, algo bastante molesto para mi gusto.

La lente, como toda Canon, es confiable y permite unas imágenes con buena calidad de zoom y una devolución de tamaño en relación a los 35mm de las cámaras de rollo. También captura video con sonido en formato VGA a una resolución de 640 x 480 o 320 x 240, especial para subir en YouTube.

La memoria se vende por separado, y las opciones son SD/SDHC Memory Card, Multi MediaCard, MMC Plus Card, HC MMC Plus Card de hasta 8GB, lo que permite guardar en formato widescreen hasta 4.026 en resolución fine y 8.187 en normal.

En cuanto a la interfaz, todavía no han logrado producir un combo bonito; es eficaz para el trabajo que hay que hacer, pero no hay esmero ni en el diseño externo.