Los bancos japoneses podrían enfrentar una repetición de las fuertes pérdidas que sufrieron en la década de los 90 si reconstruyen sus redes de tenencias accionarias, advirtió esta semana el titular de la bolsa de Tokio. Sin embargo, el gobierno de Japón está presionando a las entidades financieras para que asuman esas posiciones en las empresas.

Atsushi Saito, CEO del mercado de acciones local, le dijo al Financial Times que los bancos corren riesgo de “quemarse los dedos . Saito hizo estos comentarios antes de que el gobierno japonés propusiera destinar fondos públicos por valor de 1,5 billones de yenes (u$s 16.600) a incentivar a los bancos domésticos a comprar acciones en compañías japonesas que enfrentan dificultades a la hora de conseguir financiación.

“Tenía la esperanza de que los bancos decidieran que era mejor no tener tantas participaciones accionarias. El titular de la asociación bancaria ha dicho que era mejor no tener tantas acciones. Y tiene razón , comentó Saito.

Durante la llamada década perdida, en los años 90, los precios de las acciones japonesas se derrumbaron, perjudicando el valor de las tenencias accionarias de los bancos.

Desde entonces, estas entidades redujeron significativamente sus tenencias, aunque aún tienen una proporción que es suficiente para causar preocupación por las potenciales pérdidas. A fines del año pasado, tres grandes bancos locales anunciaron que están recaudando fondos para apuntalar sus bases de capital. La declinación de 55% que tuvo el índice Topix desde principios del año fiscal, en abril, está teniendo un impacto sobre los bancos.