La cocina española ha marcado, en gran parte, el desarrollo de nuestra gastronomía. Al ser una de las corrientes inmigratorias más fuertes que ha llegado a nuestro país, logró implantarse rápidamente, no sólo en los hogares sino también en varios restaurantes. Y aquí es donde se inscribe la propuesta de Tancat, reducto de la clásica cocina española. Según cuentan, fue la primera tasca (como se denomina, en España, a los reductos típicos, y un poco rústicos, que ofrecen tapas) que pisó Buenos Aires, allí por el año 1978, logrando convertirse rápidamente en un lugar de encuentro para intelectuales de todo porte, entre los que figuraron desde el escritor Jorge Luis Borges hasta el caricaturista Juan C. Colombres (Landrú).

Quien se pasee por la calle Paraguay, casi cuando el recorrido se le arrima a la peatonal Florida, puede vislumbrar su llamativa fachada de color rojo. Sus comensales son habitués, generalmente ejecutivos de la zona del Microcentro en busca de un placentero almuerzo.

Tancat comenzó siendo un pequeño lugar, diseñado por Ricardo Plant, de tan solo 25 metros de largo y dos de ancho, que albergaba una gran barra y apenas algunas mesas, ofreciendo tapas y vinos por copa. Luego, al adquirir un local que se encontraba detrás de esa propiedad original, se logró ampliar el salón, sumando mesas y boxes.

Pero, más allá de la singular decoración, el foco queda, ineludiblemente, puesto en la exquisita comida, que sorprende a cualquiera que busque sabores netamente españoles. Incluso a los más exigentes o versados en esa gastronomía.

Para comenzar, y ser obedientes con el consejo de los propietarios, hay gran variedad de pinxtos, donde roba protagonismo la tortilla de campo, una de las más exquisitas de la ciudad. Claro que también es imperdible el pa am tomaquet (pan con tomate), así como los boquerones en vinagre, las croquetas de jamón, los champiñones a la plancha, las rabas, los chipirones y los callos a la madrileña.

Pasando a los principales, proponen pescado fresco del día a la plancha, a la vasca y al horno; así como el clásico pulpo español a la gallega o la fabada asturiana, entre otras ricuras de la península. Para terminar, natillas, crema catalana y arroz con leche son sus mejores propuestas dulces.

Cuentan con cava propia en la que descansan gran cantidad de vinos que forman parte de una interesante selección de etiquetas nacionales. Para quienes prefieran consumir tan sólo una copa, ofrecen un servicio de dispenser que alberga nobles opciones en módicas cuotas.

Tancat es, sin dudas, uno de los restaurantes más visitados en los mediodías laborales, razón por la cual conviene ir con antelación a las horas pico, ya que es probable que no se encuentre lugar fácilmente. O se deba terminar almorzando en la barra que, de todas maneras, es otra gran opción. Conscientes de su gran reputación, próximamente planean abrir una segunda sede en la zona de San Isidro. Veredicto: La mejor tortilla de papas.

TANCAT
Paraguay 645.
Reservas: 4312-5442/6106.
Plus: Parking, barra de tragos y salón humidor.