El legado de un ministro de Economía parece llegar a su fin, si el Congreso aprueba el proyecto enviado por el Gobierno para derogar la famosa ‘Tablita de Machinea’, que fuera creada por el primer jefe de Hacienda del Gobierno de Fernando De la Rúa, el economista José Luis Machinea.
Creada en 2001, la ‘tablita’ no es más que un sistema para calcular el impuesto a las ganancias. Por entonces, se buscaba reducir el déficit fiscal que debía afrontar la gestión aliancista.
La polémica que pesa sobre la misma es que las deducciones se reducen a medida que los ingresos son más altos.
Es que al no realizarse correciones en los topes, a medida que subían los sueldos inferiores, se provocaron serias distorsiones, que hacían que a los trabajadores no les conviniera hacer horas extras o ser ascendidos, ya que las nuevas escalas se llevaban los aumentos o a veces dejaban los sueldos netos por debajo de escalas inferiores del escalafón.
En los últimos meses la CGT aumentó su reclamo para que el Gobierno efectúe cambios en la tabla. Días atrás se hablaba de una iniciativa para atenuar la carga del tributo sobre los sueldos medios y reforzar su impacto en los salarios superiores a los $ 20.000.
Pero la jugada del Ejecutivo fue más allá, quizás en un intento por recomponer la relación tras el malestar gremial por el fallo de la Corte en favor de la libertad sindical y de cara al próximo año electoral.
La medida servirá además para agregar un plus a los salarios, en medio de la crisis financiera mundial que afecta la Argentina y que ya muestra sus efectos sobre el consumo.
La reforma de la 'tablita de Machinea' había sido prometida por el jefe de Gabinete, Sergio Massa, a la conducción de la CGT cuando se dispuso el último aumento del mínimo no imponible de Ganancias.
Esa jugada del Gobierno fue duramente cuestionada por Moyano, quien la consideró “insuficiente ya que se trataba de una suba inferior al promedio de los aumentos salariales acordados este año.
Esta última modificación, anunciada en septiembre pasado, buscaba “disminuir la presión impositiva como un modo de mejorar los ingresos de nuestros habitantes y de sus familias, incluyendo tanto a aquellos que se desempeñan en forma autónoma como a quienes lo hacen en relación de dependencia .
Por entonces el Gobierno dispuso modificar los montos previstos en el artículo 23, en el inciso a) de $ 7.500 a $ 9.000; en el inciso b) de $ 7.500 a $ 9.000; en el punto 1 del inciso b) de $ 8.000 a $ 10.000; en el punto 2 del inciso B de $ 4.000 a $ 5.000; en el punto 3 del inciso b) de $ 3.000 a $ 3.750; y en el inciso c) de $ 7.500 a $ 9.000.