La aceleración de los tiempos electorales, a un año casi exacto de los comicios, está insumiendo posicionamientos de los inversores, que, de acuerdo con el mercado, podrían ser al menos apresurados, cuando no inducir a pérdidas en los ahorristas.
En esa tónica se desenvuelven Marcelo Otermín, Head en ICBC Investment Argentina, y Darío Zabuski, Responsable de Sales & Wealth Management de ICBC Investment Argentina, en esta charla con El Cronista.
Ambos recogieron dos nociones. “Entre los clientes reina la cautela, y casi lo único que preguntan es si pesos o dólares”, explica Zabuski. Otermín acota que “Sobreanticiparse no siempre rinde sus frutos”.
-¿Qué están viendo en el mercado?
-Marcelo Otermín: Y yo diría que las dos cuestiones centrales que me parece que han sido muy importantes. son el ciclo de suba de tasas de la Reserva Federal, y eso a la larga termina impactando de manera negativa, sobre todo en el mundo de alto riesgo dentro del cual Argentina forma parte. La segunda cuestión muy llamativa es qué pasa en la Argentina que la demanda de dinero de pesos nunca reaccionó. La teoría dice que baja la tasa de inflación, sube la demanda de dinero. Si bien hay rezago en el impacto, nunca hubo tanto rezago. Entonces, si no hay aumento de demanda de dinero, se dificulta toda la política monetaria, de financiamiento del sector público y hasta el mismo sendero de desinflación. Eso hace que el Banco Central tenga mayor dificultad en recomponer reservas, porque compra dólares, pero la contracara de eso es un exceso de absorción de pesos por parte del Tesoro, que es deuda en pesos de corto plazo en general. Y el año que viene tenemos el escenario electoral.
-Debería haber más actividad para que aumente la demanda de dinero
-MO: Sí si es por restricción de oferta, es lógico el impacto en la actividad. Si por el otro lado no está tan claro por qué la actividad perdió dinamismo. Cuesta mucho romper el techo de cristal que tenemos a nivel de actividad, de 2011 hasta acá.
“Si no aumenta de la demanda de dinero se complica toda la política monetaria; el BCRA compra reservas pero absorbe todos los pesos” (Otermin)
-Está la tesis de que el Gobierno debería liberar más pesos o tener una postura antiinflacionaria más flexible.
-MO: El Gobierno tiene un objetivo claro antiinflacionario, entiende que es el mandato principal y, por el otro lado, no sabemos si aflojase un poco más la oferta monetaria qué impacto tiene. Esto termina siendo prueba y error también. Y se observan variables y se interpretan, pero bueno, cuando vas al fino, digamos, del policy maker que es el que tiene que estar dando un poco más o un poco menos, termina siendo un arte. Entonces, hay que ir viendo si prima una hipótesis de restricción de oferta monetaria o realmente hay una falta de demanda de dinero. Y si hay falta de demanda de dinero genuina, ahí ya estás mucho más complicado, porque se te va una herramienta, digamos, o se hace mucho menos efectiva de corto plazo.
-¿Y cómo afecta en concreto, en la demanda de crédito?
-MO: Bueno, en la medida que no crezca la moneda en términos reales, no aumenta la capacidad prestable; es un efecto directo porque la capacidad prestable tiene su origen en el fondo de depósitos, por lo menos la del sistema financiero, después está todo lo que es mercado de capitales. Pero si la prima de riesgo país está con cierta tendencia a incrementarse en los últimos meses, tampoco por ese lado hay tracción de parte del mercado crediticio. Y en lo que es consumo o personal, los niveles de morosidad todavía están altos, si bien hay alguna mejora marginal. Esto de alguna forma lo que va generando en una elección de medio término donde se incrementó fuertemente la demanda de dólares y la formación de activos externos. El Gobierno lo tiene clarísimo, el ministro siempre está diciendo que están preparados para un evento de esos y con exceso de capacidad de respuesta, pero el mercado también lo va viendo. El año pasado hubo un fuerte aumento de la demanda de dólares, y la prima de riesgo y la tasa de interés subieron. Entonces hoy me todo el mundo está cauto, pensando que ese escenario se puede volver a repetir.
“Nosotros tratamos de poner paños fríos explicando que falta todavía, pero igual vemos en los precios la volatilidad electoral” (Zabulski)
-Yendo a las inversiones, ¿para dónde va la demanda?
-Darío Zabuski: Los clientes hoy por hoy en este contexto preelectoral que se adelantó bastante, una de las consultas que tenemos es “¿pesos o dólares?”. Muchos clientes que están en pesos empiezan a preguntar si no es el momento para dolarizar. El problema es que, si vemos mejores oportunidades en pesos que en dólares, el inversor argentino el único riesgo que acepta es el de la volatilidad del dólar. Si tienen dólares, sube, baja, están contentos, están tranquilos en algún punto. Cualquier otro producto que tenga en pesos esa subida y bajada es como que genera cierta tensión. Es difícil que a aquellos que tienen dólares explicarles que la oportunidad está más en el lado del peso, y al que está en pesos, si hoy por ahí estamos más con productos o con alternativas CER como mejores opciones. Pero de la demanda lo que vemos es mucha cautela, muchas consultas respecto de qué va a pasar con las elecciones, pensar que pensamos que falta un año. Nosotros tratamos de poner un poco de paños fríos explicando que falta todavía, igual en los precios vemos esa volatilidad previa a las elecciones. Pero la gente o el cliente buscan alternativas y vemos un movimiento a alternativas más conservadoras, de wait and see y ver qué es lo que va a pasar. Muchos preguntan si ya es el momento de dolarizar. Nosotros todavía no vemos esa necesidad, vemos un tipo de cambio relativamente estable en términos reales, con lo cual nos parece mantener o aprovechar las tasas en pesos por ahora. Por ahí sobreanticiparse no es muy recomendable, sobre todo para alguien que tiene un objetivo de pesos.
“El problema es que, si vemos mejores oportunidades en pesos que en dólares, el inversor argentino el único riesgo que acepta es el de la volatilidad del dólar. Si tienen dólares, sube, baja, están contentos, están tranquilos en algún punto”. (Zabulski)
-MO: El tipo de cambio real por ahí estaba en $ 3500 a $ 4000 de hoy, se cayó a $ 1500 y todo el mundo dice: “Tengo dólares”. Ahora te cae un bono, el precio de un bono, y no, se suicidan. Porque le cayó el precio del bono, es como que lo toman de una manera diferente, aunque si se lo mira matemáticamente sea exactamente lo mismo si te bajó 50%. Sobreanticiparse en la parte cambiaria al escenario electoral por ahí no termina dando sus frutos. Quizás si hay preocupación electoral, tener una estrategia CER por ahí apuntándole a mediados del año que viene, unos meses antes, ver cómo está la situación y si el incremento de volatilidad amerita un cambio de portafolio o no. Y lo mismo con los dólares, pero bueno, está todo el mercado mirando 27 contra 28, que se note un salto muy fuerte ahí en el rendimiento. Es decir, la prima de riesgo de Argentina es muy diferente hasta la elección y después de la elección.