En esta noticia
Todo lo que brilla es oro. Ese es hoy el sentimiento del mercado, con bancos centrales, inversores institucionales y minoristas acumulando el metal precioso, ante la fragilidad del dólar, la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, y la incertidumbre global.
El precio de la onza trepó ayer a máximos históricos, al rozar los u$s 4700, mientras que el dólar volvió a retroceder, al caer 0,3% el índice DXY hasta 99,05. Hace solo un año ese indicador, que mide la paridad de la divisa estadounidense frente a una canasta de otras monedas, trepaba a 109.
El rally del oro comenzó en 2023, cuando la onza superó los u$s 2000, continuó en 2025 al quebrar los u$s 3000, y marca nuevos récords este año al llegar a los u$s 4676.
“El año pasado fue histórico: el porcentaje de reservas en oro superó al porcentaje de reservas en bonos de Estados Unidos de todos los bancos centrales del mundo. Rusia, China, Polonia, y Brasil fueron los que más acumularon. Los bancos centrales que disponen de dinero hoy optan por los metales”, asegura Gustavo Neffa, director de Research for Traders.
Las abultadas ganancias seducen a inversores y ahorristas, que desde Argentina pueden invertir en lingotes y en activos financieros vinculados con el metal precioso.
“El actual rally apunta principalmente a inversores conservadores y moderados, así como a perfiles patrimoniales que buscan preservar capital en contextos de alta incertidumbre”, explicó Pedro Moreyra, director de Guardian Capital.
“Para el argentino, que históricamente se refugió en dólares, el argumento clave es que hoy la debilidad no proviene de monedas, sino del propio sistema monetario global: déficits fiscales récord, presión política sobre bancos centrales y un proceso visible de desdolarización de reservas oficiales”, agrega Moreyra.
Más allá de operaciones en la Bolsa, Banco Ciudad comercializa lingotes de oro de 1, 5, 10, 50 y 100 gramos y 1 kilo. Debita pesos a clientes con caja de ahorro en la entidad, a los que les da, a cambio, el oro físico. “Desde fin del año pasado y principios de éste la demanda aumentó mucho. Los clientes manifiestan que es para inversión a mediano o largo plazo”, confía Fernando Joao, Coordinador de Ventas, Subastas y Crédito Pignoraticio de la entidad.
Jonatan Kon Oppel, asesor en planificación financiera y fundador de Zait, destaca que “el oro es una inversión de largo plazo que ayuda a inversores tanto minoristas como institucionales a mejorar la diversificación de su cartera”. Lo recomienda para horizontes mayores a cinco años.
“Se lo estamos sugiriendo a los clientes desde hace años, pero en los últimos meses cuando empezó la volatilidad de los mercados en torno a la Inteligencia Artificial, hemos ido aumentando la cantidad de metales”, recomienda, por su parte, Neffa.
Cómo invertir en oro en la Bolsa
Entre los activos elegidos por el analista, se encuentran ETF de mineras de oro (GDX), Cedear de Vale (VALE), de Barrick Mining (B), de Harmony Gold (HMY), de Freeport Mc.MoRan (FCX), de Coeur Minig (CDE), de Rio Tinto (RIO) y de BHP Group (BHP).
Moreyra sugiere que los instrumentos elegidos para tener exposición a metales son ETF como $GLD (oro) y $SLV (plata): “Son los más constructivos por su liquidez, transparencia y bajo costo operativo, permitiendo incorporar oro y plata a la cartera sin complejidades logísticas”.
El oro vuelve a cumplir su rol histórico como reserva de valor. Y los inversores lo saben.