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La renta fija argentina en moneda dura se mantiene al margen del estrés que genera en los bonos locales la fuerte volatilidad financiera. Los drivers que impactan sobre los títulos de deuda local son distintos que los que mueven a los bonos en pesos. Pero, ¿cuáles son los factores que afectan a la deuda en dólares? ¿Qué títulos prefieren los analistas y por qué ven subas mayores al 30%?

Sin impacto en la volatilidad

Desde el fin del cepo, a mediados de abril, hasta la fecha, el mercado local vive un alto nivel de volatilidad financiera.

A partir de ese momento, el Gobierno avanzó en la eliminación de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) e inició un nuevo esquema monetario y cambiario en el que el dólar y la tasa de interés flotan.

La tasa de interés de corto plazo operaba en niveles debajo del 30% antes del fin de las LEFI y se dispararon a más del 100%, con picos esta semana en niveles de 80%.

A su vez, desde el fin del cepo, el dólar llegó a operar cerca de $1400 dos veces, habiendo cotizado en niveles debajo de los $1150 desde entonces.

La volatilidad en el tipo de cambio llegó a niveles de 40% analizado en el último rally, sin embargo, tras la estabilidad cambiaria de los últimos días, volvió a colapsar.

Lo llamativo es que, en medio de todo este escenario de estrés financiero local, los bonos en dólares se han mantenido prácticamente inalterados.

Los Globales operan en los mismos valores desde abril pasado y su volatilidad ha sido bastante reducida.

El fin del cepo supuso una muy buena noticia para la deuda local, la cual festejó con fuertes subas. Sin embargo, luego de dicho rally, los bonos se estacionaron en los actuales niveles.

Desde el fin del cepo, el 11 de abril pasado, los bonos argentinos en dólares registran ganancias de 7% en promedio en el tramo corto, del 13% en promedio en el tramo medio y del 11,5% en promedio en el tramo más largo.

Sin embargo, desde comienzo de mayo, momento en el que se inicia la volatilidad cambiaria, los bonos se mantienen sin cambios.

El tramo corto de la curva sube 1,6% en promedio, con un leve avance de 1% en el tramo medio y sin cambios en promedio en el más largo.

Daría la sensación de que la renta fija argentina en dólares no se ve afectada por la volatilidad de tasas local y que los drivers que guían a los títulos locales están más relacionados por la dinámica electoral y de reservas.

Los analistas de Facimex Valores resaltaron que, a pesar de la muy elevada volatilidad financiera, los fundamentos del programa siguen consolidándose con la última novedad siendo el reajuste del tipo de cambio real sin pass through.

Bajo ese escenario, esperan una renovada compresión del riesgo país.

"En este marco, apostamos por un sendero de normalización económica manteniendo exposición en soberanos. El calendario electoral será el principal catalizador, mientras que el impacto de las tasas reales en la actividad será el principal riesgo", indicaron.

Este domingo se definieron las candidaturas para las elecciones nacionales del 26 de octubre, mientras que el 7de septiembre se llevarán a cabo las elecciones locales de PBA.

"Sin más que certezas en el frente fiscal, para la deuda soberana en dólares no se nos ocurre otro catalizador relevante de corto plazo que no sea la política", dijeron desde la consultora 1816.

Otra variable que impacta sobre la dinámica de los bonos en dólares es la permanencia de las bandas de flotación y la confianza del mercado sobre dicho esquema.

El dólar se acercó al techo de la banda, sin embargo, luego el tipo de cambio retrocedió y se ubica ya más de un 10% de distancia respecto de dicho valor.

"En nuestra visión, el mercado fortaleció su confianza en el techo de la banda cambiaria y los bonos hard dollar se sostuvieron con la estabilidad reciente", indicaron desde Adcap Grupo Financiero.

Bajo este escenario de baja volatilidad en los bonos en dólares, desde Adcap Grupo Financiero resaltaron que se muestran optimistas con la renta fija local en moneda dura.

"Mantenemos una visión constructiva respaldada por un mejor conjunto de prioridades para los bonos en dólares. El nivel actual del tipo de cambio, sostenido por el Tesoro, coloca la acumulación de reservas por encima de la desinflación. Sin embargo, al mismo tiempo, el menor objetivo de reservas y el hecho de que el FMI haya aceptado flexibilizar el ajuste, combinado con la estacionalidad, indican que el Banco Central seguiría teniendo dificultades para acumular reservas, lo cual es crítico para los mercados", explicaron.

Los bonos preferidos por los analistas

Dado que el mercado mira con atención a los drivers clave del mercado, tales como las elecciones y la acumulación de reservas, los analistas esperan que se den noticias positivas en dichos frentes que puedan hacer que baje el riesgo país y que implique mayores subas para los bonos argentinos.

Si bien los títulos se han mantenido estables en los últimos meses, los bonos permanecen entre 4% y 6% debajo de los máximos de enero, salvo el tramo corto que opera por encima de dichos valores.

Por lo tanto, el mercado busca oportunidades en medio de la pausa actual de la renta fija local y en la que los bonos se encuentran debajo de los picos de julio.

En cuanto a los bonos a incorporar en las carteras, desde Facimex Valores destacaron que sus títulos preferidos son el GD41 y el GD35.

"En nuestro escenario base, Argentina recuperará el acceso al mercado hacia fin de año; y distintas métricas relativas a la deuda sugieren que ya estamos en niveles de apalancamiento consistentes con eso. Para ello, se necesitaría un riesgo país en torno a 550pbs, aunque no descartamos que los spreads de argentina puedan converger al EMHY (363pbs), escenario que favorecería particularmente a bonos largos como GD41 y GD35 por su mayor duration y alta convexidad", explicaron.

Por su parte, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que mantiene su expectativa de que los catalizadores sobre la deuda en dólares seguirán siendo la posición y dinámica de reservas, y los factores políticos.

"Respecto a las reservas, no hubo más compras de dólares por parte del Tesoro, por lo que estaremos atentos a si esa dinámica compradora se retoma ahora que bajó el tipo de cambio respecto a fines de julio", dijo.

Bajo ese panorama, Franco coincide con Yarde Buller en que los títulos preferidos son el GD35 y el GD41.

"Estos son nuestros bonos top picks a un año vista, destacando que de darse una aceleración en las compras de dolores del Tesoro o un resultado electoral percibido como positivo por el mercado, el tramo corto podría experimentar subas algo mayores ante la caída esperada en Riesgo País", dijo.

Sobre el futuro de la deuda, desde Research Mariva agregaron que mantienen una posición sobre ponderada en bonos soberanos.

"Consideramos que las elecciones legislativas de octubre serán el catalizador clave para los bonos soberanos, ya que determinarán el grado de apoyo político que el gobierno necesitará para impulsar las reformas estructurales que demanda el mercado. Esto, sumado a la solidez de los fundamentos internos, debería permitir que los bonos soberanos converjan gradualmente, a mediano plazo, hacia niveles de rendimiento consistentes con los créditos con calificación B", señalaron.

En esa línea, y simulando un ejercicio de rendimiento total de 6 meses en el que la curva soberana se normalice, alcanzando niveles de calificación crediticia B, los bonos GD38 y GD35 presentan el mayor potencial de alza, en torno al 22%.

Tasas de los bonos en dólares

Actualmente la curva soberana argentina se muestra plana, con tasas de 10,7% en el Global 2029 y de 11,2% en el GD30.

En el tramo medio, los bonos a 2035 y 2038 rinden 11,2% cada uno, mientras que en los títulos de mayor plazo, la deuda rinde 11,2% y 10,9% para los bonos a 2041 y 2046.

El mercado espera que se de un proceso de normalizacion de la curva, lo cual implica que la misma tenga una pendiente positiva y que opere con tasas mas bajas.

Esto le daría potencial alcisata a los titulos locales, acercandose a los rendimeintos de los comparables de la deuda argentina.

Desde Adcap Grupo Financiero indicaron que tienen como tarhet para la deuda argentina a la curva de "El Salvador", asignándole una probabilidad del 40%.

Sin embargo, alertaron que "creemos que es menos probable que los objetivos se alcancen en las próximas semanas y, por lo tanto, consideramos un cambio táctico hacia bonos en moneda local que han estado bajo una presión significativa en el último mes".

Según sus cálculos, si la deuda Argentina llegase a rendir como El Salvador, los bonos del tramo corto subirían entre 12% y 15%, mientras que los bonos del tramo medio ganarían entre 29% y 23%, siendo el Global 2035 el de mayor potencial.

A su vez, bajo ese mismo objetivo, la deuda a 2041 y 2046 ganaría 26% y 23% respectivamente.

Con un objetivo a fin de año, desde Adcap Grupo Financiero esperan que los bonos en dólares suban entre 9% y 18%, siendo el GD35 el de mayor rendimiento.

Mirando en términos de rendimientos, los analistas de la consultora 1816 estimaron que si la deuda llegase a rendir con tasas del 10% y una normalización de la curva, la deuda podría subir entre 5% y 6% en el tramo corto, entre 10% y 11% en el tramo medio y hasta 12% en el tramo más largo.

A su vez, pensando en rendimientos del 8% y una curva normal, la deuda argentina podría subir entre 8% y 11% en el tramo corto, entre 22% y 25% en el tramo medio y entre 24% y 27% en el tramo más largo.

Finalmente, para un rendimiento del 7% y una curva normal, los bonos más cortos subirían entre 10% y 13%, saltando a ganancias de entre 28% y 32% para los títulos del tramo medio y con ganancias de entre 33% y 35% para los bonos de mayor plazo dentro de la curva soberana argentina en dólares.