La Secretaría de Finanzas anunció una nueva licitación para mañana miércoles en la que ofrecerá cuatro instrumentos a tasa fija (tres LECAP y un BONCAP), cuatro letras y bonos atados a la inflación (entre LECER y BONCER), una letra TAMAR y un bono dólar linked.
El mercado anticipa la expectativa sobre los resultados con el rendimiento de las cauciones a un día que cayó al 7,5%, una baja muy fuerte desde el 33% que marcaban hace apenas dos ruedas.
Tasa fija e iflación, en foco
El menú que presentó el BCRA está conformado por una LECAP al 16/03/26 (S16M6), otra al 31/07/26 (S31L6) y una al 30/11/26 (S30N6) y un BONCAP al 15/1/27 (T15E7).
Los instrumentos atados a la inflación son dos LECER, una al 29/5/26 (X31L6) y una nueva emisión al 30/11/26 (X30N6) y dos BONCER, uno al 30/06/27 (TZX27) y otro al 30/06/28 (TZX28).
Asimismo, de incluyó una letra TAMAR al 31/08/26 (M31G6) y un bono Dólar Linked al 30/04/26 (D30A6).
Desde Eco Go, Lucio Garay Méndez espera que, “respecto a la última licitación va a bajar bastante el costo de financiamiento en línea con el flujo de pesos que ingresó en las últimas semanas”. Contra la tasa mensual (TEM) promedio de 3,3%, espera que probablemente mañana veamos una tasa de corte levemente por debajo del 3%.
En ese marco, considera que el Tesoro apunta a renovar sus vencimientos con un costo financiero sensiblemente menor al de licitaciones previas.
Extender duration, la clave
“La fuerte presencia de instrumentos a tasa fija, con vencimientos entre marzo de 2026 y enero de 2027, busca capitalizar el exceso de liquidez de fondos comunes e inversores institucionales, que hoy están extendiendo duration ante la expectativa de continuidad en la baja de tasas. El bloque CER, es para aquellos que busquen algo de cobertura, y el dólar linked no parece muy atractivo, pero el Tesoro busca extender duration”, analizó Leo Anzalone, director de CEPEC, sobre los objetivos que parece tener el Gobierno en esta colocación.
Explicó que la licitación llega en un contexto financiero claramente más favorable para el Tesoro. “La mayor liquidez del sistema, producto de la recomposición de la demanda de dinero y de las compras de divisas del Banco Central (BCRA), ya empezó a reflejarse en una baja marcada de las tasas de corto plazo: la tasa Call a 1 Dia (CALL 1D), que pagan los bancos por tomar préstamos entre entidades, operó cerca del 25%, con operaciones incluso al 20%, y las cauciones se ubicaron alrededor del 8%. Esto anticipa una caída de la TAMAR y una compresión adicional de la curva en pesos”, indicó.
Y es que, luego del dato de inflación de diciembre, que sorprendió al alza, las tasas ajustaron hacia arriba, incorporando una inflación algo más persistente a la baja de lo esperado.
Espacio para baja de tasas
“Creemos que a medida que el mercado comience a incorporar un descenso gradual de la inflación y que el riesgo país baje, las tasas en pesos tendrán espacio para caer gradualmente”, dijo Alejandro Fagan, estratega de Balanz.
Desde la casa de bolsa, consideraron que, “dentro del tramo corto y medio, la inflación implícita está algo subestimada, luciendo relativamente baratos los instrumentos CER”.
En tanto Emilse Córdoba, directora de Bell Bursátil, anticipó que, “con una expectativa de inflación para 2026, que podría rondar entre 20 y 26% anual según distintas consultoras, tasas más elevadas son atractivas”.
Vaticinó que, en ese marco, “es muy probable que reciba las ofertas de pesos necesarias y la tasa se mantenga o se eleve apenas un poco por encima del actual”.
En tanto, para los bonos CER, consideró que no lucen muy atractivos “porque hay más incertidumbre respecto al dólar que a la inflación”.