La bolsa de Brasil caía el viernes presionada por una toma de ganancias tras recientes alzas y por una baja de las acciones de constructora, pese a que el mercado abrió en alza por nuevas señales de recuperación de la economía brasileña.

El principal índice, el Bovespa, perdía 0,54% a 59.126,84 puntos, en sentido contrario a los mercados internacionales.

Al comienzo de la jornada había llegado a subir 0,63% acercándose a los 60.000 puntos, porque un índice de actividad del Banco Central mostró que la economía brasileña creció en junio a su ritmo más alto en 15 meses.

Los datos reforzaron la percepción de que la economía brasileña comienza a recobrar fuerza, pues se sumó a un alza mayor a la esperada de las ventas minoristas de junio.

“Los mercados se mostraron animados con las cifras recientes de ventas minoristas y la actividad económica de Brasil, pero todavía es muy temprano para celebrar”, dijo Deborah Morsch, socia da Zenith Asset Management en Porto Alegre.

“El Bovespa está muy cerca de los 60.000 puntos, que es una barrera que ha encontrado en varias ocasiones y no ha conseguido romper”, añadió.

Las constructoras presionaban al Bovespa el viernes. Las acciones de PDG Realty bajaban 2,93% a 3,64 reales tras ganar 10,29% en la víspera.

Entre las acciones líderes, los papeles preferentes de la minera Vale perdían 1,25% a 35,47 reales, mientras que las acciones de la petrolera Petrobras avanzaban 0,1% a 21,48 reales.

En el mercado cambiario, la moneda brasileña mostraba pocos cambios frente al dólar, pese a las favorables cifras económicas de los últimos días.

El real se debilitaba 0,06% a 2,0196 por dólar.

“El mercado se está estancado y los volúmenes son bajos. El mundo está esperando a septiembre para ver si Alemania aprobará las medidas de estímulo del BCE (Banco Central Europeo)”, dijo Joao Medeiros, director de la correduría Pioneer en San Pablo.