El Banco Central compra dólares, pero no acumula reservas. En abril pisó el acelerador a fondo en el mercado de cambios: ayer se alzó con u$s 185 millones, ya suma u$s 1336 millones en abril y u$s 5718 millones en lo que va de 2026.
Pese al inicio del “trimestre dorado” del agro, en el que aumentan las liquidaciones de divisas por la cosecha gruesa, enfrenta un dilema: conseguir financiamiento para pagar más de u$s 8600 millones que vencen de acá a julio, de manera que pueda cumplir con sus compromisos sin apelar a las arcas del BCRA, cuyas tenencias brutas treparon a u$s 45.873 millones.
El panorama luce desafiante no sólo de cara a mitad de año, sino también con respecto a 2027. El año que viene los vencimientos de deuda trepan a u$s 22.000 millones y las elecciones presidenciales amenazan con disparar la dolarización de carteras, poniendo más presión sobre el dólar y las reservas.
La consultora Invecq hizo hincapié en el dilema que enfrenta Luis Caputo: acumular reservas y pagar la deuda al mismo tiempo. “El BCRA arrancó 2026 con un buen ritmo de compras. Sin embargo, no acumula reservas a la misma velocidad: el Tesoro, sin acceso al financiamiento externo, absorbió 67% de lo adquirido para hacer frente a sus vencimientos”, reveló.
Hacia adelante, el panorama se presenta más desafiante: la caída en la colocación de Obligaciones Negociables, que en marzo tocaron un piso, sumadas a las presiones del calendario electoral en 2027 y a un contexto internacional adverso amenazan la principal fuente de divisas del programa.
La cuenta financiera, que durante el verano fue crucial para el ingreso de dólares al mercado, sufrió el impacto del conflicto en Medio Oriente y la aversión al riesgo global. “La colocación de ON ha caído marcadamente del pico de u$s 3200 millones en noviembre de 2025, se derrumbó a apenas u$s 340 millones en marzo de 2026, el registro más bajo desde agosto de 2024. Sin una recuperación sostenida del ingreso de divisas por esta cuenta, o un cambio que permita revertir el rojo de Cuenta Corriente, la acumulación de reservas seguirá siendo el eslabón más frágil del programa económico”, aseveró Invecq.
Por eso, los dólares de las exportaciones, fundamentalmente del agro y en menor medida de energía, son cruciales para prolongar la calma cambiaria y capitalizar al Central.
Pero también podrían ser utilizados para hacer frente a los vencimientos de deuda. Entre abril y julio, Argentina tendrá que pagar u$s 8600 millones, de los cuales el plato fuerte serán los u$s 4200 millones a los bonistas.
“Para eso el Tesoro tiene u$s 400 millones, más lo que debería juntar de AO27 (u$s 1250 millones) y lo que pueda juntar de AO28. El BCRA tiene pagos propios por u$s 1800 millones de Bopreal y debería asistir al Tesoro con unos u$s 5000 millones”, asegura Federico Machado, economista del OPEN.
“Con el gran ingreso de divisas provenientes de exportaciones más robustas, el principal desafío pasa por cubrir los vencimientos de deuda en moneda extranjera, dado que los ingresos por distintas vías (organismos internacionales, prestamos de privados y otros) prácticamente compensan los egresos por formación de activos externos”, subrayó Fundación Capital.
El Gobierno adelantó que tiene fuentes de financiamiento para pagar los vencimientos de este año y de 2027. “Es clave que coloquen los u$s 2500 millones previstos en los nuevos Bonares para que el BCRA no le tenga que vender todas las reservas que comprará con la liquidación del campo”, consideró Ramiro Tosi, economista de Suramericana Visión.
“No veo problemas para julio, pero el mercado va a querer que el Gobierno acceda al mercado para enero de 2027, considerando que,además, será un año eleccionario”, agregó el analista.
La acumulación de reservas avanza, pero el calendario tampoco tiene pausa. Se acercan vencimientos de deuda. Para el BCRA, el escenario óptimo sería que Caputo consiga fuentes de financiamiento que no comprometan sus arcas.