Los bonos CER pasaron a tener rendimientos negativos durante todo este año, con un máximo de 8% negativo para los que vencen a fin de mes, y un mínimo de 0,3% negativo para los que vencen a fin de diciembre.
Los demás bonos que actualizan por inflación cortos, a dos o tres meses, rinden un negativo de entre el 5 y el 6%.
Obedece a la gran demanda que han tenido, en especial por parte de los fondos comunes de inversión T+1, que invierten gran parte de sus fondos en este tipo de instrumentos.
Plazo fijo UVA
Ahora, pasó a ser mejor negocio el nuevo depósito a plazo fijo UVA que inauguró el Gobierno nacional, de la mano del Banco Nación, que si bien es a un mínimo de 90 días, la variante es que paga los intereses en forma mensual, y además una renta del 4,5% anual, más la inflación, claro está.
Se denomina certificado de depósito a plazo fijo UVA con pago de intereses por subperíodos, que se puede hacer desde $ 1500, con el fin de proteger el poder adquisitivo frente al avance del IPC, cuando un depósito tradicional hoy rinde menos del 2% mensual. Pero la contra es que tiene un tope de $ 5 millones como máximo para invertir, excepto que se haga con otros cuits.
Versus dólar
Como abril, mayo y junio es considerado el trimestre dorado de la liquidación de la soja, la expectativa es que el tipo de cambio en este trimestre se mantenga estable. Por lo tanto, no debería haber un sobresalto del dólar mientras se esté invirtiendo en pesos.
El UVA paga la inflación del 2,9% de febrero, que con dólar quieto es 2,9% mensual en dólares, a lo que se le debe agregar el 4,5% anual. Con una inflación del 3% en marzo, y un tipo de cambio estable, permitiría hacerse de un 3% por mes en moneda dura.
“La cosecha gruesa aportaría cerca de u$s 35.000 millones en 2026, alrededor de 6% más que en 2025”, precisa un informe de GMA Capital.