El presidente Donald Trump instará al presidente Xi Jinping a frenar el apoyo de China a Irán cuando los líderes se reúnan en Beijing esta semana.
“Esperaría que el presidente aplique presión”, dijo un funcionario estadounidense a periodistas en un briefing.
El funcionario señaló que Trump retomará las conversaciones previas con Xi sobre el apoyo de China a Irán y Rusia, incluyendo el suministro de componentes de doble uso y posibles exportaciones de armas.
“Espero que esa conversación continúe. Creo que han visto algunas acciones — es decir, sanciones — de parte de EE.UU. en los últimos días que seguramente formarán parte de esa conversación”, agregó.
El Departamento de Estado impuso el viernes sanciones a tres empresas chinas de satélites por proveer imágenes y otros servicios a Irán que le permitieron llevar a cabo ataques militares contra fuerzas estadounidenses en Medio Oriente. El Tesoro también sancionó a Yushita Shanghai International Trade por ayudar a Irán a importar sistemas portátiles de defensa antiaérea (Manpads) desde China.
Trump llegará a China el miércoles para su segunda cumbre con Xi durante su segundo mandato. Ambos mantendrán una reunión el jueves antes de recorrer el Templo del Cielo y asistir a un banquete de Estado esa noche. El viernes tendrán un almuerzo de trabajo antes de que Trump parta hacia EE.UU.
Anna Kelly, subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, indicó que los líderes discutirán acuerdos en los sectores aeroespacial, agrícola y energético. Ambas partes han estado conversando sobre posibles compras chinas de aviones Boeing y soja.
Kelly señaló que están trabajando en la creación de un Consejo de Comercio para gestionar el intercambio de productos no sensibles y en la constitución de un Consejo de Inversiones como foro para discutir la inversión bilateral.
Sin embargo, un tercer funcionario restó expectativas a grandes inversiones. “No hay ninguna propuesta sobre la mesa para una inversión masiva”, afirmó.
El funcionario indicó que la creación de un consejo de comercio requerirá que ambas partes establezcan un marco operativo. También insinuó que las compras aeroespaciales y agrícolas podrían no concretarse hasta después de la cumbre de Beijing.
“Si ocurre durante el viaje o poco después, está por verse”, dijo.
Antes de la visita, funcionarios chinos han estado presionando a EE.UU. para que cambie su política sobre Taiwán. China quiere que Trump diga que EE.UU. “se opone” a la independencia taiwanesa, en lugar del lenguaje actual, más neutral. Funcionarios en Taipei y algunos en Washington temen que Trump pueda acceder al cambio retórico.
Consultado al respecto, el primer funcionario estadounidense dijo: “No esperamos ver ningún cambio en la política de EE.UU. [sobre Taiwán] de aquí en adelante”.
La administración Trump aprobó en diciembre un paquete récord de venta de armas a Taiwán por u$s 11.100 millones. Trabaja en otro paquete que podría superar los u$s 14.000 millones, pero retrasó la notificación al Congreso para no entorpecer la cumbre.
El primer funcionario destacó, no obstante, que Trump ya había acordado proveer a Taiwán de más armas que las aprobadas por el presidente Joe Biden durante todo su mandato.
El parlamento taiwanés, controlado por la oposición, aprobó la semana pasada un presupuesto de defensa inferior a la cifra que el presidente Lai Ching-te quería para reforzar la disuasión frente a China.
Calificando el resultado de “decepcionante”, el funcionario estadounidense agregó: “Nos gustaría ver financiado el resto del paquete original propuesto”.
Los funcionarios estadounidenses dijeron que Trump y Xi probablemente discutirán inteligencia artificial, en medio de preocupaciones sobre las capacidades de modelos como Mythos, de Anthropic. El segundo funcionario señaló que sería “bueno” contar con un canal de comunicación.
“Cómo sería ese canal de comunicación... está por determinarse. Pero queremos aprovechar este encuentro entre los líderes para abrir una conversación”, dijo.
Trump y Xi se reúnen seis meses después de alcanzar una tregua de un año en la guerra comercial en su cumbre en Corea del Sur. El segundo funcionario dijo que no está claro si extenderán el cese del fuego en Beijing o más adelante.
“Estoy seguro de que anunciaremos cualquier posible extensión en el momento oportuno”, afirmó.
