Meta encabezó el jueves una fuerte venta de acciones tecnológicas en EE.UU., luego de que los ambiciosos planes de gasto del grupo reavivaran la preocupación por la sostenibilidad del boom de la infraestructura de IA financiado con deuda.
Las acciones del grupo de redes sociales de Mark Zuckerberg llegaron a caer hasta un 6% en las primeras operaciones en Nueva York, después de que las proyecciones internas de la compañía mostraran que necesitará recaudar “cientos de miles de millones de dólares” a lo largo de varios años, a partir de este mismo otoño, para financiar su apuesta por la IA. La caída de la acción borró más de u$s 115.000 millones del valor de mercado de Meta.
El Nasdaq 100, de fuerte peso tecnológico, bajó un 1,5%, mientras los inversores se alejaban de activos más riesgosos como las acciones, y el S&P 500, que reúne a las empresas de primera línea, retrocedió un 0,9%. Las acciones de consumo básico, financieras y de salud registraron leves subas, ya que los inversores rotaron hacia sectores defensivos del mercado.
Las acciones de SpaceX cayeron un 4,7% y borraron parte de las ganancias de principios de esta semana, que se produjeron después de que el grupo de cohetes e IA de Elon Musk informara que sus ingresos se habían más que duplicado en el tercer trimestre. Las acciones de Tesla bajaban un 3%.
Las acciones tecnológicas de EE.UU. sufrieron episodios de volatilidad desde que marcaron un máximo histórico a principios de octubre, ya que los inversores temen que la enorme suba de las acciones vinculadas a la IA y la gran emisión de deuda para financiar centros de datos y chips hayan ido demasiado lejos. Los operadores se volcaron masivamente a los credit default swaps vinculados a bonos de empresas tecnológicas. El miércoles, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo a inversores en una reunión privada que no veía un “problema sistémico” en el boom de la IA.
La creciente inquietud por la IA se sumó a la preocupación de los inversores por el salto en los precios del petróleo y la caída de los mercados de bonos de la eurozona.
El crudo Brent subió un 3,3%, a u$s 112,39 por barril, y tocó niveles que no se veían desde los primeros meses de la guerra de Irán, después de que los milicianos hutíes respaldados por Irán intensificaran sus ataques contra Arabia Saudita.
“El riesgo de una escalada en Medio Oriente vuelve a estar en primer plano para los inversores”, dijo Van Luu, director global de estrategia de soluciones de la gestora de activos Russell Investments, en referencia a la decisión de EE.UU. de ordenar la salida de parte de su personal de Arabia Saudita.
El índice paneuropeo Stoxx 600 Europe cayó un 0,7%, mientras que los segmentos más riesgosos de los mercados de bonos de la región, como Francia, sufrieron pérdidas, con los inversores corriendo a refugiarse en la seguridad de los bonos del Tesoro de EE.UU.
Los rendimientos de los bonos del gobierno de EE.UU. a diez años bajaron 0,11 puntos porcentuales, al 5,04%, con el mercado encaminado a registrar su mejor desempeño mensual desde febrero. Los rendimientos bajan cuando los precios suben.
La caída de las acciones y la carrera hacia los bonos refugio “reflejan la creciente aversión al riesgo de los operadores”, dijo Luu.
El epicentro de la venta de bonos de la eurozona siguió siendo Francia, cuyo rendimiento a diez años —que el miércoles superó el 5% por primera vez desde 2002— subió otros 0,06 puntos porcentuales, al 5,06%.
“Es una tormenta perfecta: tenés una historia de inflación energética y tenés un problema fiscal y político”, dijo Rohan Khanna, jefe de investigación de tasas europeas en Barclays.
La ampliación de los diferenciales de los bonos de la eurozona alimentó la ansiedad por las consecuencias para la economía de la zona del euro. El rendimiento adicional del bono francés a diez años por encima de los Bunds alemanes, una medida clave de la inquietud de los inversores, subió a alrededor de 1,7 puntos porcentuales, su nivel más alto desde el pico de 2011 durante la crisis de deuda de la eurozona.
Otros diferenciales de la eurozona, que el Banco Central Europeo sigue de cerca ante el temor a una crisis de deuda pública, también se ampliaron. El de Italia subió a 1,2 puntos porcentuales, mientras que el de Bélgica trepó a 1,1 puntos y tocó sus niveles intradiarios más altos desde 2012.
Los mercados de bonos de Francia e Italia entraron en “caída libre”, dijo Khanna, a medida que operadores con grandes niveles de apalancamiento salían de sus posiciones y los mercados apostaban a que el respaldo del BCE todavía está lejos.
“Existe una percepción generalizada de que estamos lejos de que se active una válvula de seguridad”, agregó.
El índice de referencia de China, el CSI 300, cayó el jueves un 1,8%, lo que lo deja un 20% por debajo de sus niveles de junio y en terreno de mercado bajista, y pone de relieve la frágil confianza de los inversores en la segunda economía del mundo.
En Tokio, el Nikkei 225 cayó un 2,7%. Bajaron las acciones vinculadas a chips e IA, entre ellas Resonac, Lasertec, Kioxia y Tokyo Electron. El Kospi de Corea del Sur cayó un 3,5%.
El índice Hang Seng de Hong Kong bajaba un 3%, con Alibaba entre las mayores caídas, después de que un regulador chino pidiera normas más estrictas de calidad de productos y mejores medidas de protección al consumidor en las plataformas de comercio electrónico.
