La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) resolvió autorizar la transferencia de las licencias de la empresa Cablevisión a favor de la telefónica Tigo, que había adquirido la firma en una operación que se estimó en 150 millones de dólares. El presidente de Conatel, Carlos Gómez Zelada, oficializó la decisión y descartó que con la misma se favorezca a una situación monopólica a favor de Tigo.

La empresa de telefonía se quedó así con paquete conformado por Cablevisión, Unicanal, TVD, Teledeportes y Fibertel.

El objetivo principal apuntado por Tigo es, según Carlos Díaz Rossi, manager de la compañía, la explotación y desarrollo de los servicios de Internet.

Cablevisión Paraguay está controlada por la empresa del Grupo Clarín SA, que comenzó a ofrecer servicios de televisión por cable en Asunción en 1989 y es el proveedor líder de televisión por cable de pago de servicios en el Paraguay.

Al cierre del ejercicio de 2011, contaba con 116.000 clientes de televisión por cable, y cerca de 10% de estos clientes son abonados al servicio de Internet por banda ancha fija, además de poseer los derechos exclusivos para transmitir el campeonato de fútbol de Paraguay.

En tanto, la empresa piensa en implantar sistemas como el pay per view, como lo hacen otros países de la región. Recordó también que, dada la tecnología con la que la empresa cuenta, principalmente en lo referente a fibra óptica, la tarea de desarrollar el servicio de Internet será muy competitiva.

Esta operación había generado molestias en el mercado. De hecho, representantes de las telefónicas Vox, Claro y Personal se reunieron en la Comisión de Obras Públicas del Congreso para tratar el tema Cablevisión.

La transacción contempla el traspaso de varias licencias de servicios de telecomunicaciones, incluyendo cable, distribución, Internet y datos.

Al respecto, el representante de la firma Personal, Francisco Gutiérrez, dijo que nuestra opinión se trata de que si se permite la operación y la Conatel autoriza, se va a consolidar aún más un monopolio que de hecho hoy ya existe. También se va a consolidar aún más la posición dominante de Tigo en la telefonía móvil, lo cual justamente la Conatel está obligado por la Constitución y por la Ley 642 de Telecomunicaciones y por sus reglamentos de la defensa de la competencia a no permitir cualquier tipo de monopolio.

Agregó que como empresa han presentado un documento ante la Conatel con el análisis del marco reglamentario, lo hicieron de manera individual y en conjunto con las otras firmas. Ya son varias las presentaciones que hemos hecho y esta es una perspectiva compartida donde estamos analizando el marco regulatorio y la reglamentación específica de esta situación, dijo Gutiérrez.

Además, habían advertido que la operación viola varios artículos constitucionales y legales, como la prohibición de monopolios.

Destacaron, además que al incrementarse el poder monopólico de un operador, la industria pierde competitividad y los usuarios sufren las consecuencias.