

Los recientes accidentes ferroviarios registrados en España han reabierto el debate sobre los tiempos de la Justicia y la necesidad de una respuesta económica inmediata para las víctimas y sus familias.
En este contexto, el Gobierno ha decidido activar un paquete extraordinario de ayudas con el objetivo de acelerar el cobro de indemnizaciones y evitar demoras prolongadas tras tragedias de gran magnitud.
La indemnización por fallecimiento en los recientes accidentes ferroviarios será de 210.000 euros y los afectados la percibirán en un máximo de tres meses, según planea el Gobierno, que ha aprobado este martes un paquete de ayudas inmediatas y adelantos por un total 20 millones de euros.
La medida se enmarca en un real decreto-ley aprobado por el Consejo de Ministros y pretende dar respuesta a una situación de “urgencia vital” para las familias de las víctimas, en un escenario marcado por dos accidentes de “magnitud excepcional” ocurridos en apenas tres días, en Adamuz (Córdoba) y en la red de Rodalies en Cataluña.

Indemnización por fallecimiento: cómo se pagarán los 210.000 euros
“En un plazo no superior a tres meses, una victima por fallecimiento recibirá 216.000 euros, de los cuales (…) 72.000 serán a fondo perdido, 72.000 como anticipo a cargo del seguro de responsabilidad civil y 72.000 como consecuencia del seguro obligatorio”, ha explicado el ministro de Transportes, Oscar Puente, en rueda de prensa.
Por cada una de las 46 víctimas mortales, el Gobierno abonará de forma inmediata 72.000 euros en concepto de indemnización a fondo perdido, exenta de tributación. A esta cantidad se sumarán otros 72.000 euros como anticipo de las cantidades que las víctimas percibirán con cargo al seguro de responsabilidad civil.
El tercer bloque, correspondiente al seguro obligatorio, dispone de un plazo máximo de tres meses para asignar el baremo a cada víctima en función de las lesiones, tal y como establece el texto aprobado por el Consejo de Ministros y que se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Paquete de ayudas de 20 millones para las víctimas
El paquete económico aprobado asciende a 20 millones de euros, de los cuales 10 millones se destinan a ayudas urgentes y otros 10 millones a anticipos. Todas estas ayudas son complementarias y compatibles con los seguros y coberturas previstas en la legislación vigente para los accidentes ferroviarios.
Oscar Puente ha subrayado que “los procedimientos ordinarios y los tiempos judiciales no siempre responden a la urgencia vital de quienes han sufrido una tragedia como esta”, y ha defendido que las víctimas no pueden verse obligadas a esperar años para recibir apoyo económico.
Las ayudas se abonarán en un único pago y se enmarcan en un compromiso explícito con “las 46 personas fallecidas, las 164 heridos, con sus familias y con el conjunto de la ciudadanía”, según ha señalado el ministro.
Indemnizaciones por lesiones y cambios normativos

En el caso de las indemnizaciones por lesiones corporales, las cuantías se estructuran conforme al baremo vigente. Estas ayudas oscilan desde los 2400 euros en los casos de menor entidad hasta más de 84.000 euros en los supuestos de mayor gravedad.
“No vamos a consentir que haya víctimas que estén diez años esperando una indemnización”, ha afirmado Puente, al justificar la necesidad de este mecanismo extraordinario de apoyo económico tras los accidentes ferroviarios.
De forma paralela, el ministro ha anunciado que el Gobierno iniciará modificaciones normativas para articular un mecanismo de intervención pública que permita al Estado asumir, en determinados casos, un porcentaje de las indemnizaciones por daños personales en accidentes de transporte colectivo, sin perjuicio de la responsabilidad civil.












