

Hasta ahora, en España era bastante común y sencillo mover dinero entre familiares sin que ello generara mayores problemas. Sin embargo, la Agencia Tributaria (AEAT) comenzó a prestar especial atención a las transferencias entre padres e hijos, abuelos y nietos, hermanos u otros parientes, sobre todo cuando son habituales o alcanzan cantidades significativas.
En uno de los casos, es posible que el Gobierno retengan hasta un 50% de este movimiento al sobrepasar. De esta manera, podrán prevenir actividades ilegales y así asegurar la integridad del sistema financiero en España.

¿En qué casos se retendrá el 50% de las transferencias entre padres e hijos?
La Agencia Tributaria establece un límite de 10.000 euros para las transferencias bancarias que obligatoriamente deben declararse. Este umbral busca principalmente detectar posibles donaciones encubiertas y evitar la evasión fiscal.
Además, las operaciones que superen los 6000 euros pueden ser revisadas por Hacienda en aplicación de la Ley 10/2010, de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, aunque no siempre requieran una declaración inmediata.
Si una transferencia se considera una donación y no se declara correctamente en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, las consecuencias pueden ser serias: las multas suelen partir de un mínimo de 600 euros y llegar hasta el 50 % del importe no declarado, dependiendo de la gravedad. En algunos casos, también se aplica una amonestación pública o privada.
¿Cuándo se considera una donación una transferencia?
En una transferencia entre familiares, el movimiento bancario podrá tenerse en cuenta como una donación fiscal si existe una entrega de dinero sin expectativa de devolución. De esta manera, se activará el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), por lo que el receptor deberá declararlo y abonar el tributo ante Hacienda en el plazo solicitado.

El impuesto impone un gravamen en la cesión de dinero u otros bienes entre personas vivas. Si bien el impuesto es estatal, la gestión y montos dependerán de la comunidad autónoma, aunque con reducciones relevantes en regiones como Andalucía o Madrid para parientes directos en ciertos casos.
A su vez, la Agencia Tributaria puede entender como ingresos irregulares como ganancia patrimonial en el IRPF del donante cuando, por ejemplo, se transfiere dinero que viene de inversiones o plusvalías no declaradas.
¿Cómo regularizar una transferencia y no tener problemas con Hacienda?
Es necesario saber cómo documentar y justificar las transferencias entre familiares para evitar sanciones y conflictos con el organismo fiscal:
- Si el dinero se entrega sin intención de que se devuelva, lo más seguro es formalizarlo como una donación mediante el modelo 650 de Hacienda y liquidar el impuesto correspondiente dentro del plazo establecido. Así se evitan complicaciones futuras con la Agencia Tributaria.
- Si, por el contrario, se trata de un préstamo familiar y realmente se espera que el dinero se devuelva (aunque sea sin intereses), lo recomendable es redactar un contrato por escrito entre las partes. En él deben detallarse claramente las condiciones de devolución. Esto ayuda a demostrar que no se trata de una donación encubierta.
- En el caso de pagos pequeños y recurrentes, es muy útil guardar todos los comprobantes (transferencias, conceptos, etc.) y poder justificar el origen del dinero. De esta forma, si Hacienda pregunta, se puede acreditar fácilmente que no son donaciones no declaradas.












